Roma volvió a ardernos en el cuerpo y ahora queda el registro, gracias a la producción y realización audiovisual de Angelina Carissimo y Máximo Vargas Gómez, ya podemos presentar el documental audiovisual de Nerón: el retorno del hombre nuevo, una pieza que inmortaliza el backstage, los ensayos y la furia escénica de una de las puestas teatrales más disruptivas de la cartelera under litoraleña. El audiovisual, ya disponible, convierte una experiencia teatral no convencional en un archivo vivo del underground.
La mirada audiovisual: el ojo que registró el incendio
La realización del documental operó como un engranaje creativo dentro del propio dispositivo escénico. Con un cuidadoso trabajo de montaje, ritmo y diseño sonoro, los realizadores capturaron la intimidad de los ensayos, el caos de los camarines y la entrega física del elenco, en el Espacio Resistencia del Museo de la Ciudad. Su labor técnica y artística permitió traducir la atmósfera sofocante y performática del teatro independiente en un lenguaje audiovisual potente, donde la lente se vuelve testimonio de un ritual irrepetible.
La voz de sus protagonistas
“Entendemos la dramaturgia como un espacio ritual, de invocación y montaje de mundos. Nos interesaba el cruce entre lo literario y lo performático como forma de resistencia y creación”, reflexiona Alfredo Germys, director de Nerón: el retorno del hombre nuevo.
Por su parte, Maximo y Angelina, realizadores del audiovisual destacan la búsqueda estética detrás de la cámara: “Buscamos que el documental no fuera solo un ‘detrás de escena’, sino un objeto autónomo capaz de transmitir el volumen, la temperatura del público entre cartones y la vibración del espacio no convencional donde Roma se derrumbaba noche a noche”
Una obra inolvidable
La obra reúne una dramaturgia escrita en tono de fiebre por Alejandro Mahave, combinada con la música viva y pulsante de Guido Moussa, el arte escenográfico y montaje de Germys junto a José González [Jota Darq], el maquillaje ritual de Angelina Carissimo, el vestuario de producción colectiva, la asistencia técnica de Máximo Vargas Gómez y Melanie Schneider, y la mirada fotográfica de Laura Anahí Aguirre. En escena, el elenco encarnó esta tragedia griega remixada con el talento de Juliana Stella en el rol de un Nerón anfetamínico y poético, Agustina Bártoli como La Muerte, Angelina Carissimo desdoblada en la ambición de Agripina y Popea, y Franco Greve en la voz delirante de Corneta, el cronista del imperio que se incendia.







