La poesía de Mario Caparra no pide permiso. Se planta. Escupe. Arranca en seco, sin preámbulos, con un perro meando filosofía sobre el asfalto. A partir de ahí, todo rueda cuesta abajo con estilo. No hay consuelo, ni metáfora climática que nos rescate del golpe.
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La batalla equivocada de un ejército fantasma
Compartir, streamear y armar grupos no alcanza cuando se pierde de vista la sensibilidad humana y los valores comunitarios. Mientras la militancia queda recluida al aislamiento de una pantalla, el mercado impone sus reglas y el fatalismo gana terreno. Esta nota propone mirar hacia adentro para rearmar una tecnología propia al servicio de la organización popular.
