La poesía de Mario Caparra no pide permiso. Se planta. Escupe. Arranca en seco, sin preámbulos, con un perro meando filosofía sobre el asfalto. A partir de ahí, todo rueda cuesta abajo con estilo. No hay consuelo, ni metáfora climática que nos rescate del golpe.
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Crónica de un premio succionado desde el orto
La historia de cómo ganar dos millones de pesos en un concurso provincial de novela, sufrir la succión gravitatoria del banco en tiempo real y sobrevivir al colapso emocional entre press de banca, Todorov, verduras fiadas y abrazos.
