La batalla equivocada de un ejército fantasma

Compartir, streamear y armar grupos no alcanza cuando se pierde de vista la sensibilidad humana y los valores comunitarios. Mientras la militancia queda recluida al aislamiento de una pantalla, el mercado impone sus reglas y el fatalismo gana terreno. Esta nota propone mirar hacia adentro para rearmar una tecnología propia al servicio de la organización popular.