Historia Argentina 馃敧 Ampliaci贸n del campo de batalla

 

Por Guido Moussa

Zona Cero

Una de las muchas batallas culturales que han caracterizado a la argentina de los 煤ltimos a帽os, es la disputa sobre el relato hist贸rico. Uno de los m谩s importantes campos de batalla: desde la construcci贸n del pasado se edifica el presente y se avanza, ni m谩s ni menos, hacia uno u otro futuro.

Como toda disputa, ha desandado un camino con obst谩culos, repleto de aciertos y errores.

El gobierno de Maurizio Macr铆, plet贸rico de actos y conductas propias de un gobierno de facto, prescindente de toda instituci贸n o circuito democr谩tico que se oponga a sus impulsos y deseos, resuelto como nadie acaso nunca antes desde el regreso de la democracia a imponer una mirada 煤nica, por intermedio del CEO cultural Pablo Avelluto, por supuesto que ha extendido tambi茅n su cruzada hacia el campo de la historia.

A nadie con dos dedos de frente le pueden quedar dudas de que se ha iniciado a partir del 10 de diciembre de 2015 un brutal proceso de restauraci贸n conservadora, mitrista (liberal, si lo prefiere quien lee: la 芦historia liberal禄 es 芦la historia oficial禄), centralista y ultra porte帽o.

Uno – Mitristas y pacificadores Vs. Revisionistas y neo revisionistas: enfrentados en el campo de batalla cultural

En su monumental Historia de Argentina, Galasso destaca que la crisis del 2001 y la estrepitosa ca铆da del gobierno de De la R煤a fueron de la mano con un creciente inter茅s por rediscutir nuestra historia (Tomo 1). No es casual que una de las mayores cat谩strofes econ贸micas y pol铆ticas padecidas por la Argentina moderna (Menem/De la R煤a/Cavallo), s贸lo superada por el c铆nicamente llamado 芦Proceso de Reorganizaci贸n Nacional禄 (1976/1983) que agreg贸 a los ingredientes del catastr贸fico mix una violencia inusitada, haya generado un revival en la pol茅mica historiogr谩fica.

La 芦historia oficial禄, edificada por el Gran Falsario, el infame y rastrero Bartolom茅 Mitre (en adelante, don Bartolo), y sostenida por los adalides de la 芦Academia禄 como (por ejemplo) Tulio Halper铆n Donghi, Ricardo Levene y otros m谩s edulcorados y menos aptos para ser descuartizados por la cr铆tica feroz como F茅lix Luna, recibi贸 los embates de numerosas voces que vinieron a plantear la necesidad popular de reapropiarse de la memoria, de nuestro pasado hist贸rico.

No es una lucha novedosa. Se reedita c铆clicamente, siempre con aciertos y errores.

Es una lucha necesaria y se libra en el terreno de la historiograf铆a.

Historia (dice el diccionario de la Real Academia) es una narraci贸n y exposici贸n de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean p煤blicos o privados (acep.1) o bien, disciplina que estudia y narra estos sucesos (acep.2). En cambio, historiograf铆a (dice el diccionario) es el arte de escribir la historia (acep.1) o el estudio bibliogr谩fico y cr铆tico de los escritos sobre historia y sus fuentes, y de los autores que han tratado de estas materias (acep.2).

La lucha se da, dec铆a, en el terreno de la historiograf铆a. Los poderes f谩cticos (el pueblo, organizado o desinformado 鈥攁lternativamente鈥, es uno de ellos), casualmente enfrentados en las personas espec铆ficas (y muy circunstanciales) que los representan, se disputan el relato hist贸rico. Y con ello, se disputan la memoria colectiva, se disputan el lugar hacia el que vamos (el futuro) a partir de modelos de conducta y cuadros de situaci贸n le铆dos y rele铆dos seg煤n la mala fe, el dinero percibido o los intereses representados por el lector de esos modelos de conducta y cuadros de situaci贸n.

Para que se entienda: F茅lix Luna. Dif铆cilmente encuadrable entre los historiadores revisionistas; y sin embargo, revisionista rabioso don F茅lix. Confeso radical; o radicalista (si me permiten decirlo as铆). Siempre tendr茅 un cari帽o especial por la obra de don Luna; es el primero que le铆 in extenso. En uno de sus libritos (y digo 芦librito禄 porque es uno de los m谩s accesibles) don F茅lix Luna dice (refiri茅ndose al golpe de Estado que derroc贸 al Peludo, esto es, Hip贸lito Yrigoyen): La Revoluci贸n del 30 fue un momento importante de nuestra historia contempor谩nea porque marc贸 el fin de una etapa y el comienzo de otra. Signific贸 algo que no hab铆a ocurrido hasta entonces en la historia constitucional argentina: el derrocamiento de un gobierno leg铆timo por un golpe militar 鈥攐, en todo caso, un golpe c铆vico militar[1].

Falso de toda falsedad: el primer golpe constitucional de nuestra historia lo perpetr贸 don Bartolo Mitre, omitido en la consideraci贸n de Luna.

Era 1861 cuando Mitre 鈥攑orte帽ista y oligarca rabioso y funesto鈥 se alz贸 en armas contra el gobierno nacional del traidor Urquiza (presidido, para ser exactos, por Derqui) y todo qued贸 resuelto en Pav贸n, en el campo de batalla. Los libros, por comodidad dicen que Mitre venci贸 a las fuerzas de Urquiza en aqu茅lla batalla, pero no es cierto. Es tan insostenible decir eso como justificar el fusilamiento de Dorrego con sus precedentes guerreros. Lavalle era un atorrante y un bruto (a煤n teniendo presente que en 1839 manifest贸 cierto arrepentimiento por el crimen). Un criminal.

Inexplicablemente (o no tan inexplicablemente) Urquiza le cede en el escritorio al incompetente y lenguaraz Bartolo Mitre la victoria obtenida en el campo de batalla. Mitre no derrot贸 a Urquiza. Urquiza se retir贸 una vez derrotado Mitre, quien por otro lado habr铆a sido incapaz de triunfar militarmente sobre el entrerriano.

Ca铆da la Confederaci贸n a manos del alzamiento militar porte帽ista en septiembre de 1861, Mitre se hace del gobierno y procede a desarrollar un gobierno 芦constitucional de facto禄: Unific贸 a sangre y fuego al pa铆s bajo la tutela porte帽a, asumiendo la presidencia en 1862. En los diez a帽os que dur贸 la secesi贸n, el gobierno porte帽o estrech贸 los lazos con el imperio esclavista de Brasil para presionar y atacar la Confederaci贸n urquicista y recel贸 del Paraguay en el que ve铆a un probable aliado de los confederados[2].

Aparte de recordarlo como el primer golpista 鈥渃onstitucional鈥 鈥攍ugar que honrosamente ocupa en nuestra historia don Bartolo鈥, Mitre, un sujeto abyecto y oscuro, advirti贸 que deb铆a hacerse del control del relato hist贸rico para asegurarse no s贸lo su porvenir y el de su familia sino el de su clase, el de la clase por 茅l representada: la clase dominante, la peque帽a (porque son una inmensa minor铆a imponi茅ndose a sangre, fuego y r铆os de tinta y horas de televisi贸n) burgues铆a comercial anglocriolla porte帽a.

Gracias al laborioso trabajo de la historiograf铆a oficial se edific贸 un relato de poder al servicio de la oligarqu铆a a la que don Mitre represent贸, siendo 茅l mismo uno de ellos. Los due帽os 鈥攈asta hoy y tal vez para siempre; o no鈥 del pa铆s. Y de su memoria.

A no equivocarse: es importante el debate sobre la historia argentina. Sobre qui茅nes la han escrito; sobre por qu茅 se ha escrito del modo que se ha escrito; por qu茅 se ha ense帽ado del modo en que se ha ense帽ado. Por qu茅 molest贸 tanto que haya vuelto a los lugares centrales de discusi贸n dentro de ese rompecabezas complejo y apasionante al que llaman: 鈥淓l modelo鈥. Es preferible que nos insultemos y gritemos mientras discutimos la figura de un genocida pero sobre todo un corrupto como el General Julio Argentino Roca, a que nos insultemos y gritemos discutiendo sobre la vida privada de la nieta de la Se帽ora del Comedero.

Para adelante y para atr谩s.

Dos – Para adelante

La Presidenta acaba de crear por decreto el Instituto Nacional de Revisionismo Hist贸rico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, poni茅ndolo a cargo de una Comisi贸n Directiva presidida por Mario Pacho O鈥橠onnell. En sus considerandos, el decreto anticipa la intenci贸n presidencial de difundir no s贸lo la personalidad de Manuel Dorrego sino tambi茅n la de aquellos protagonistas de nuestra historia que defendieron el ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante de quienes han sido, desde el principio de nuestra historia, sus adversarios, y que, en pro de sus intereses, han pretendido oscurecerlos y relegarlos de la memoria colectiva del pueblo argentino. Para ilustrar esta intenci贸n, el decreto presidencial enumera las siguientes figuras que el Instituto deber谩 reivindicar: Jos茅 de San Mart铆n, Mart铆n G眉emes, Jos茅 Gervasio Artigas, Estanislao L贸pez, Francisco Ram铆rez, Angel Vicente Chacho Pe帽aloza, Felipe Varela, Facundo Quiroga, Juan Manuel de Rosas, Juan Bautista Bustos, Hip贸lito Yrigoyen, Juan Domingo Per贸n y Eva Duarte de Per贸n. A esta lista nacional se agrega una segunda lista de pr贸ceres iberoamericanos que incluye, entre otros, a Sim贸n Bol铆var, Bernardo O鈥橦iggins, Jos茅 Mart铆, Augusto Sandino, Luis Alberto Herrera y V铆ctor Ra煤l Haya de la Torre. Esto sali贸 publicado en La Naci贸n (el diario fundado 鈥攃asualmente鈥 por Don Bartolo), en la columna del ya poco receptivo Mariano Grondona.

El t铆tulo de la noticia es: La batalla cultural, 驴ha llegado hasta la historia argentina[3]? Dejemos que don Grondona explique, sint茅tica y sesgadamente 鈥攃laro, como no podr铆a esperarse de otro modo鈥 el escenario: Es de todos conocido el hecho de que los argentinos interesados en descifrar nuestro pasado no contamos hoy con una sino con dos y hasta con tres historias para consultar. A la primera en aparecer, que podr铆amos llamar 鈥渃l谩sica鈥 aunque sus adversarios la llaman liberal, corresponden, para tomar un solo ejemplo, las grandes biograf铆as de Bartolom茅 Mitre sobre Jos茅 de San Mart铆n y Manuel Belgrano. Pero (驴por qu茅 pero?) con el paso del tiempo se difundieron las obras de otros autores como Jos茅 Mar铆a Rosa a quienes, por su empe帽o fue revisar cr铆ticamente la historia cl谩sica o liberal, se los llam贸 revisionistas. Tampoco podr铆a ignorarse la obra historiogr谩fica de un tercer grupo de autores que, con la ayuda de los modernos elementos de la investigaci贸n (que seg煤n insin煤a, insidiosamente el golpista periodisto, no habr铆an estado a disposici贸n de los revisionistas, que ni siquiera pudieron contar con testimonios directos como 鈥渓os cl谩sicos鈥; insin煤a y calla don Grondona, porque insin煤a lo que dijimos y calla que los revisionistas actuales cuentan con m茅todos de investigaci贸n a煤n m谩s modernos y rigurosos que los revisionistas de la primera ola), han pretendido llegar a una visi贸n en cierto modo 鈥渁barcadora鈥 de nuestro pasado, con la intenci贸n de desarrollar, m谩s all谩 de las pasiones que han dividido tantas veces a los argentinos, una visi贸n pluralista donde pudieran refugiarse todos aquellos que procuran que el pasado, lejos de enconarnos unos contra otros, vaya difundiendo entre nosotros un esp铆ritu de seriedad cient铆fica y tolerancia ideol贸gica. Como avanzados de esta tercera intenci贸n pacificadora mencionar铆amos a historiadores del fuste de Tulio Halper铆n Donghi y Luis Alberto Romero鈥.

La columna de Grondona en cita fue publicada por el diario La Naci贸n, casualmente el tabloide fundado por don Bartolo, el infame 鈥減adre de la Historia Argentina鈥: un mentiroso, mal bicho e incompetente consuetudinario; y ya se sabe: 鈥淟a Naci贸n es el basti贸n mitrista, de la historia fraguada, contada desde la defensa de los intereses de la Sociedad Rural, de los que hicieron la Guerra del Paraguay. Hay una clara intenci贸n de intentar sostener los privilegios de esa historia[4]鈥. No en vano ha dicho Homero Manzi de Mitre: Un pr贸cer que se dej贸 un diario de guardaespaldas.

La batalla cultural evidentemente le produce escozor a Mariano Grondona (y a toda la clase en 茅l representada). Escozor, miedo. Resentimiento. 驴Para qu茅 meterse con el pasado? Ensayemos una respuesta: hay que meterse con el pasado porque el discurso hist贸rico justifica el presente y proyecta y condiciona el futuro. 驴Es una buena raz贸n no? El discurso hist贸rico modela a la sociedad. Quienes piensan que la historia es para los historiadores y ratas de laboratorio o bibliotecas en general; quienes piensan que la historia vive en los libros, est谩n equivocados. La historia vive en cada una de las cosas que hacemos, nos hacen y quisi茅ramos hacer y no podemos. La historia (el discurso hist贸rico) va moldeando las conductas sociales que se estiman deseables por el com煤n denominador de las comunidades. En fin, la historia, en tanto relato de poder, es esencial hacia adelante. En palabras de Wilhelm Dilthey: La lucha por la interpretaci贸n de la historia universal acompa帽ar谩 en adelante a todas las luchas por la determinaci贸n del futuro; 茅stas no podr谩n efectuarse sin aqu茅lla.

En nuestro pa铆s, la discusi贸n hist贸rica ha vuelto a recobrar importancia inusitada. El mitrismo, desde La Naci贸n (la cita de la columna de Grondona es un buen ejemplo, aunque Grondona dista, y mucho, de ser una de las buenas y respetables plumas que tiene la oligarqu铆a mitrista) est谩 como loco; embebido de histeria y profec铆as apocal铆pticas (que ahora, tras el triunfo de su personero amarillo, est谩 dispuesta a ejecutar brutalmente y, en lo posible, en el cort铆simo plazo).

El mitrismo est谩 enojado. La historia que algunos sectores llaman 鈥渃l谩sica鈥 es la que hasta ahora resultaba la m谩s difundida y por lo tanto 鈥渃onocida鈥 (y escrita y divulgada) y es la que se ense帽a en los tres niveles del sistema educativo, plasmada por los vencedores de Pav贸n, aquellos que van a liquidar a sangre y fuego a las montoneras federales y que ser谩n los art铆fices del genocidio de la guerra de la Triple Alianza. La civilizaci贸n posibilitaba las bases de la dominaci贸n; era el puerto, las ciudades del litoral, la burgues铆a comercial, los terratenientes y los ganaderos, los doctores. Era los ferrocarriles y sobre todo los r茅mington que derrotaron la resistencia popular del interior. 脡sta era la barbarie, los gauchos, los indios, las montoneras, la defensa de la soberan铆a en la Vuelta de Obligado鈥 Este sistema de valores es el que conforma la historia que escriben los vencedores: la que Bartolom茅 Mitre sanciona no s贸lo como en La Historia de Belgrano y en La Historia de San Mart铆n , sino tambi茅n a trav茅s de una pr茅dica de casi cien a帽os en La Naci贸n, expresi贸n misma del liberalismo olig谩rquico. Pero no fueron s贸lo los libros o el periodismo, ellos no hubieran podido cimentar la fortaleza inexpugnable de la ideolog铆a liberal-olig谩rquica y la vigencia de sus contenidos en la conciencia, sobre todo, de los sectores medios del pa铆s. Era el control que el Estado olig谩rquico ejerc铆a sobre la ense帽anza[5].

驴Por qu茅 tanto miedo a dar el debate, dar la discusi贸n? En todo caso, el relato hist贸rico siempre fue utilizado pol铆ticamente; es, hasta cierto punto, un riesgo necesario. Una obligaci贸n que no puede permanecer ajena a una agenda pol铆tica seria. Y es propio de idiotas suponer un discurso hist贸rico neutro. S贸lo un idiota puede pensar algo as铆. Un idiota o alguien malintencionado. Relato hist贸rico neutral o pacificador: no hay tal cosa. S谩quense eso de la cabeza. Equivale a pensar en un cuadrado redondo.

Es mentira: todo eso sobre el 芦di谩logo禄, cerrar 芦grietas禄 (驴?) y dem谩s, es mentira[6]. No existe ese motor: a la historia la mueven las pasiones. El discurso new age, berreta y sacado de toneladas de libros de autoyuda que ni para encender el fuego de un buen asado sirven, oculta la m谩s apasionada labor de propaganda de los poderosos sometiendo a los desangelados de siempre. Es la dominaci贸n del hombre por el hombre. Si ustedes se creen ese discursito, entonces ustedes est谩n en problemas.

De nuevo: dar la discusi贸n, el debate sobre nuestra historia 鈥攕us ra铆ces, sus sentidos y, sobre todo, sus proyecciones鈥 es de vital importancia. Por eso el Decreto 1880/11 (por el que se cre贸 el Instituto 鈥攁hora extinto鈥 Dorrego) molest贸 (y molesta) tanto: porque es una de esas medidas aparentemente de importancia menor pero sobre la cual se cimientan, a mediano y largo plazo, los verdaderos cambios que se han producido en la Argentina del 2003 a esta parte. Al cuestionar la historia hasta ahora oficial, se agrede directamente al sistema de justificaci贸n de privilegios de clase que viene esgrimiendo la oligarqu铆a argentina de un tiempo a esta parte, como si se tratara de dogmas de naturaleza cuasi sagrada. Del famoso modelo de Centenario contrapuesto al del Bicentenario en el discurso de Biolcatti en la Rural. De eso estamos hablando, para que se entienda por qu茅 es tan molesto meterse con el relato hist贸rico. Y es que, la ense帽anza de la historia en la Argentina 鈥攃omo en cualquier pa铆s鈥 satisface una necesidad espec铆fica de las clases dominantes. Para consolidar los privilegios del presente, dichas clases necesitan fijar en la conciencia colectiva una visi贸n particular del pasado que justifique tales privilegios. No es un azar que Rivadavia haya sido juzgado durante m谩s de un siglo como la figura paradigm谩tica de la historia nacional. Representante de los importadores ingleses, socio de la Casa Hullet de Londres, enemigo de Facundo, adversario tenaz de las quimeras sudamericanas de San Mart铆n y Bol铆var, Don Bernardino es el responsable, junto con Manuel Garc铆a, de la capitulaci贸n ante la Corte Brasile帽a. El ideal de cultura de tales instituciones se personificaba en Sarmiento y Rivadavia, asesino de gauchos el primero y hombre de la burgues铆a comercial porte帽a el otro. De alguna manera, las clases medias del litoral admitieron esa versi贸n portuaria de la historia porque su situaci贸n en la semicolonia la vinculaba hasta cierto punto a una alianza de hecho con la oligarqu铆a terrateniente. (鈥) Creo que s贸lo el revisionismo socialista ha logrado acercarse a una concepci贸n nacional de la historia argentina, no s贸lo por descubrir la oculta trama de su estructura econ贸mica y social sino ante todo por ver en ella un fragmento insular de la naci贸n latinoamericana inconclusa[7]

Tres – Para atr谩s

En medio del frenes铆 cuasi dictatorial de las huestes restauradoras de la CEOcracia que gira comercialmente bajo el nombre de fantas铆a 芦PRO禄 o 芦macrismo禄 o 芦los amarillos禄, el lunes 4 de enero la novedad, el decretazo del d铆a (o uno de los decretazos del d铆a) fue el N掳269/2015. Mauricio Macri oficializ贸 la disoluci贸n del Instituto Dorrego.

鈥淣o es funci贸n del Estado promover una visi贸n 煤nica de la historia鈥, dice la norma del presidente sobre la entidad de revisionismo hist贸rico creada por Cristina Kirchner. Lunes 4 de enero de 2016. El gobierno oficializ贸 la disoluci贸n del Instituto Nacional de Revisionismo Hist贸rico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, creado en 2011 durante la administraci贸n de Cristina Kirchner.

Entre los considerandos de la norma se destac贸: El accionar de las instituciones cient铆ficas y acad茅micas reconocidas por el Estado e incorporadas dentro de los sistemas nacionales de evaluaci贸n de la producci贸n historiogr谩fica, debe realizarse en el marco de la m谩s absoluta pluralidad ideol贸gica.

El decreto asever贸: No es funci贸n del Estado promover una visi贸n 煤nica de la historia ni reivindicar corriente historiogr谩fica alguna sino, por el contrario, generar las condiciones para el ejercicio libre e independiente de la investigaci贸n sobre el pasado.

El Instituto Dorrego, que funcionaba en la calle Rodr铆guez Pe帽a 356, fue creado por Cristina Kirchner a trav茅s del decreto 1880/2011 para 鈥減rofundizar el conocimiento de la vida y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano [para] poner 茅nfasis en el estudio, la ponderaci贸n y la ense帽anza de la vida y obra de las personalidades de nuestra historia y de la Historia iberoamericana que obligan a revisar el lugar y el sentido que les fuera adjudicado por la Historia oficial, escrita por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX鈥.

Su presidente fue el escritor e historiador Mario Pacho O鈥橠onnell, quien en medio de una puja interna entre los integrantes del directorio, en diciembre de 2014 propuso cerrar el Instituto Dorrego. 鈥淣uestros peores enemigos estaban adentro鈥, dijo O鈥橠onnell en aquella fecha. Luego la presidencia del centro de estudio recay贸 en el dirigente peronista V铆ctor Ramos, quien en febrero de 2015 fue desplazado por una intervenci贸n de la entonces ministra de Cultura, Teresa Parodi. Ramos dio a conocer hoy una declaraci贸n en las puertas del Instituto, en la cual, como presidente en ejercicio seg煤n sostuvo en un comunicado, manifest贸 el rechazo a los 鈥渁rgumentos del ministro (de Cultura) que ha dicho que esta medida es por la falta de pluralidad en el Instituto Dorrego鈥.

El cierre 鈥渘o tiene otra intenci贸n que la de proscribir un Instituto Revisionista con la visi贸n hist贸rica de los Pensadores Nacionales de la talla de Jos茅 Mar铆a Rosa, Jorge Abelardo Ramos, Arturo Jauretche, Ra煤l Scalabrini Ortiz, Ferm铆n Ch谩vez, Juan Jos茅 Hern谩ndez Arregui, Jorge Eneas Spilimbergo, Alberto Methol Ferr茅 y Manuel Ugarte en los que se ha inspirado el Dorrego鈥, sostuvo.

鈥淓l Instituto Nacional de Revisionismo Hist贸rico Manuel Dorrego continuar谩 funcionando de todas formas, en el 谩mbito institucional del Estado Nacional o fuera de 茅l鈥, agreg贸 en un texto[8] acompa帽ado con firmas de intelectuales.

El decreto en cuesti贸n es absurdo, incapaz de resistir en los fundamentos que expresa cualquier an谩lisis serio[9]. Revela una aterradora pobreza conceptual y una urgencia emparentada con el odio, la bronca, la revancha. La venganza.

Es el mitrismo m谩s recalcitrante en acci贸n. Lo peor de lo peor de nuestra condici贸n hist贸rica.

Cuatro – Cuentos chinos para los imb茅ciles y d茅biles mentales. La Academia (imparcial 鈥斅÷?!鈥) embate contra los peligros del neorrevisionismo (kirchnerista) 驴Macartismo? No, que va

El cuento chino acerca de la desideologizaci贸n del Estado como necesidad de una pretensa agenda pol铆tica (que en realidad es la agenda de la despolitizaci贸n y la entronizaci贸n del Dios Mercado o Dios Dinero), ni falta hace desenmascarar aqu铆. A esta altura de la historia s贸lo quien no quiere entenderlo puede no entender lo que encierra semejante patra帽a. Es una expresi贸n berreta de ese otro (nefasto) cuento chino que desde el Cuerpo de Planeamiento de Pol铆tica del Departamento de Estado de los Estados Unidos[10] Francis Fukuyama le vendi贸 a todos y todas: el fin de la historia.

En una entrevista publicada en La Naci贸n (cu谩ndo no, La Naci贸n, preocupada por cuidarle las espaldas al impresentable Bartolo) el domingo 10 de marzo de 2002 le preguntaron a la profesora S谩enz Quesada[11]: 鈥溌縌u茅 fue de la pol茅mica entre revisionistas y liberales?鈥 Y responde: 鈥淓ntre los historiadores, por lo menos, el tema fue desapareciendo por falta de combatientes[12]鈥. Qu茅 lejos qued贸 eso 驴no? 9 a帽os despu茅s, parece prehistoria. S谩enz Quesada hab铆a dirigido durante la presidencia de Alfons铆n el Museo de la Casa Rosada y hab铆a sido Secretaria de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, cuando Chupete De la R煤a era Jefe de Gobierno. Renunci贸 (鈥渄esgastada鈥 seg煤n Clar铆n del 21/04/1998) o 鈥攃on m谩s exactitud鈥 la renunci贸 Fernando de la R煤a. En el gabinete de quien ser铆a poco despu茅s un vergonzante presidente de los argentinos, sonaban estos nombres: Dar铆o Lop茅rfido (curiosa paradoja el apellido de ahora funcionario ultra oficialista amarillo), Cecilia Felgueras, Teresa Anchorena (subsecretaria de Desarrollo Cultural y a cargo del Centro Cultural Recoleta). Seg煤n el inefable Clar铆n, 鈥渆n el m谩s estricto off de record, lo que se hac铆a o铆r en los corrillos era que a Mar铆a S谩enz Quesada le hab铆a faltado dinamismo. En otras palabras, que su gesti贸n hab铆a sido pasiva y no se hab铆a hecho notar como la de Lop茅rfido. Y que la cultura m谩s cl谩sica, de teatros y museos, hab铆a quedado relegada[13]. Caramba; para ser calificado de pasivo o falto de dinamismo por la gesti贸n delarruinista hay que imaginar una pasividad casi inimaginable.

En la misma entrevista que citamos m谩s arriba, del a帽o 2002, le preguntan a S谩enz Quesada: 鈥溌縌u茅 le faltaba a San Mart铆n para ser perfecto?鈥, a lo que responde: 鈥淓l desprendimiento total de Belgrano[14]鈥. En otra entrevista 鈥攃asualmente publicada en el diario de Mitre, La Naci贸n鈥 pero 8 a帽os despu茅s y con motivo de conmemorarse el Bicentenario de la Patria, le preguntan a Quesada: 鈥溌縌u茅 personajes de la historia rescata?鈥, y dice: 鈥Me gusta mucho Manuel Belgrano, creo que es la figura clave. En lo femenino, siento una especial admiraci贸n por Mariquita S谩nchez de Thomson[15]. Tambi茅n me gusta [Domingo Faustino] Sarmiento. Son las figuras que tendieron a construir, a dejar algo[16]鈥.

Bueno, bueno. Seguro alguna explicaci贸n la Academia tendr谩 para esto, aunque no hace falta. Yo s贸lo lo se帽alo para el lector atento. Quiero decir (una vez m谩s): 驴de qu茅 historia imparcialmente contada me hablan si la historia la escriben personas de carne y hueso con virtudes y miserias propias de la carne y el hueso? El revisionismo o neorrevisionismo, si se quiere, por lo menos va de frente y nos propone lo que verdaderamente cuenta de todo esto: no la mera exposici贸n o yuxtaposici贸n de hechos que, es verdad, f谩cticamente han ocurrido (y no siempre, porque Mitre y sus compinches y c贸mplices han ocultado y fraguado muchos datos duros de la historia), sino lo m谩s importante: una lectura, una cierta mirada sobre esos hechos, sus antecedentes y sus consecuencias. Y algo m谩s: una b煤squeda odiosa a veces de las causas que motivaron o dispararon esos hechos.

Por 煤ltimo, S谩enz Quesada (ex funcionaria alfonsinista y delarru铆sta) deja clar铆simo desde d贸nde escribe, lee y cuenta la historia: 鈥淟a clase pol铆tica argentina est谩 en franca decadencia, la dirigencia en general no responde a las necesidades de este siglo XXI. Desde ya me parece que no hay mucha preparaci贸n ni conocimiento del pasado. Creo que hasta 1950 贸 60, la historia interesaba a los pol铆ticos: pienso en un [Arturo] Frondizi, que era lector de estos temas, [Juan Domingo] Per贸n tambi茅n le铆a historia; pero esto se ha ido diluyendo. Cuando se lo escucha al Gobierno citar la historia da pena. (鈥) Creo que los Kirchner tienen ese caballito de batalla: que son la justicia social, que son m谩s peronistas que nadie, pero son formas de utilizar slogans, de apelar a la memoria en la que se recuerda a un Per贸n de los a帽os 50, que repart铆a beneficios, y a aquella Argentina pr贸spera. Todo eso tiene poco que ver con lo actual鈥. No estoy diciendo que esa lectura o esa posici贸n est茅n mal. No la puedo juzgar; no la comparto. Pero no puedo aceptar, de plano y sin lugar a dudas, que tiene poco que ver con lo actual. S铆 digo que no la comparto y que, vamos amigos, a no dar tanta vuelta: 驴historia imparcial, popular, para todos, en la Academia? 驴En serio creen eso[17]?

Una buena manera de filtrar historiograf铆a es revisar las opiniones de los historiadores acerca del centenario, acerca de aqu茅l a帽orado (por las oligarqu铆as reaccionarias) 1910. S谩enz Quesada fue consultada en estos t茅rminos: 鈥溌緾u谩l ser铆a la diferencia entre 1910 y 2010?鈥. Aqu铆 la respuesta (con negrita y subrayado nuestro): 鈥淓n el Centenario se miraba el pasado, pero no por el pasado en s铆 mismo, sino como elemento para proyectar el futuro. En 1910 hab铆a optimismo, satisfacci贸n y mucha autoestima. La dirigencia que condujo el pa铆s durante los 煤ltimos 50 a帽os se sienta a mirar los logros y los considera muy buenos. Sin embargo, el pa铆s est谩 dividido: hay un sector que protesta, acaso en la m谩s intensa protesta que hubo en la primera d茅cada del siglo. Con mucha actividad sindical, e incluso con la visita de importantes activistas extranjeros. Despu茅s estaba otro sector, el de los reci茅n venidos, en el que hab铆a grandes grupos de inmigrantes que buscaban integrarse y que ve铆an el futuro con optimismo y como oportunidad de incorporarse a la nueva sociedad ellos y sus hijos. Y la dirigencia que, como vimos, estaba muy contenta consigo misma. (鈥) Ahora hay gente enojada; en realidad nadie parece muy contento; tenemos un pa铆s crispado, 茅sa es la gran diferencia. Antes hab铆a gente enojada, pero tambi茅n quienes cre铆an en el futuro y trataban de integrarse. Creo que en parte por las dudas que plantea el futuro y tambi茅n por el hecho de que pasamos a ser un pa铆s de migraci贸n, aunque siga siendo atractivo para los vecinos[18]鈥. Esta entrevista es del 2 de mayo de 2010; curiosamente 鈥攜 para ser justos en estas l铆neas鈥, unos meses antes (el 21 de diciembre de 2009) La Naci贸n (otra vez, La Naci贸n, el diario de Mitre) en otra entrevista le preguntan a S谩enz Quesada: 鈥溌緾on qu茅 orientaci贸n usted cree que el pa铆s deber铆a encarar el tiempo del Bicentenario?鈥. A lo que responde:Con una mentalidad abierta, desprovista de prejuicios. Tratar铆a de mirar este proceso con tolerancia, conociendo que no hay santos ni seres malvados, sino seres humanos puestos en coyunturas cuyo desenlace no conocen, que en algunos casos son figuras notables. (鈥) No creo que debamos ponernos frente al Bicentenario en una actitud de que somos un pa铆s fracasado; que lo 煤nico bueno es lo que pas贸 en 1910, como dicen ciertos sectores, o que todo lo malo sucedi贸 en 1910, como dicen en las esferas oficiales. Tener un esp铆ritu de equilibrio y de optimismo. Estamos tan necesitados de replantearnos nuestras instituciones, si vamos a respetarlas m谩s o si vamos a convertirnos en un pa铆s de gente dividida y enfrentada. Somos un pa铆s sectorial, corporativo, un pa铆s crispado. Creo que ser铆a un buen momento para buscar alguna concordia en la mirada objetiva, optimista y tambi茅n emotiva sobre lo que pas贸 en 1810. Cada uno puede encontrar el modo de vincularse con esa 茅poca, con el propio gusto por ser argentinos, algo que tambi茅n vale la pena decir鈥. Evidentemente en diciembre el esp铆ritu navide帽o impregna las opiniones hasta de los miembros de la Academia; pocos meses despu茅s de la Navidad de 2009, para Quesada ya nadie estaba o parec铆a muy contento, aunque el pa铆s segu铆a crispado (esa coherencia discursiva se la concedemos).

Si uno tiene toda esta informaci贸n (y m谩s, porque las lecturas son muy abundantes para quien desee hacerlas) puede entender por qu茅 Mar铆a S谩enz Quesada dijo (desde Ginebra y para el diario La Naci贸n, claro) con respecto al Instituto Dorrego (nuestro inter茅s central): 鈥淓stoy alejada de las andanzas de nuestros neorrevisionistas y escritores puestos a historiadores. Pero la creaci贸n del instituto por decreto, en coincidencia con la conmemoraci贸n del Combate de la Vuelta de Obligado, tiene m谩s relaci贸n con la pol铆tica que con la historia, como se ve claramente por la denominaci贸n elegida, los objetivos propuestos y la composici贸n de sus integrantes (鈥) ; en el nuevo Instituto prevalece la antinomia historia popular versus historia elitista, y una idea del revisionismo que viene de los autores que, a partir de 1930, imaginaron la 芦patria grande禄 si Rosas no hubiera sido derrotado en Caseros por otros caudillos con una visi贸n distinta del federalismo, como era el caso de Urquiza[19]鈥.

Subrayamos y remarcamos algunas de las palabras elegidas por S谩enz Quesada para que usted, lector, saque sus conclusiones. 驴Son casuales las palabras elegidas? 驴Tenemos nosotros una mala fe distinta a la de la Academia cuando 鈥攄e frente鈥 decimos, por ejemplo: 鈥淢itre y sus c贸mplices鈥? Cuidado, no hay que subestimar al que lee. Uno elige una palabra en lugar de otra y en esa elecci贸n dice mucho. 驴Por qu茅 鈥渁ndanzas鈥?

No es nuestra intenci贸n 鈥攜 si lo fuera, de antemano sabemos que no podemos, que no nos resulta posible鈥 agotar el debate ni centrarnos en ninguna figura en particular. No constituyen estas notas ataque alguno dirigido a persona o idea o visi贸n de pa铆s alguna. Precisamente por eso, digamos 鈥攈aciendo honor a la honestidad intelectual de S谩enz Quesada, cuyas obras consultamos frecuentemente鈥 que la historiadora en cuesti贸n dice: 鈥淪abemos que el historiador no puede ser una persona as茅ptica, no conviene que lo sea. Su compromiso con la historia contempor谩nea de su pa铆s es positivo. Es necesario abordar esa historia con honestidad intelectual, informar al lector la postura pol铆tica que uno tiene. Luego, tratar de ver d贸nde est谩 la verdad con la mayor honestidad posible[20]鈥. Afirmaci贸n con la que coincidimos totalmente.

Es que nos cuesta aceptar de buena fe el modelo maniqueo que plantean ambos extremos de la cuesti贸n: el revisionismo nos resulta m谩s simp谩tico porque al menos sabemos de antemano de qu茅 va la cosa; en cambio la paranoia, la reacci贸n de vieja hist茅rica de la Academia frente a la sola posibilidad de plantear el debate hist贸rico, asumimos que nos molesta porque es el mismo esquema en el que los sectores reaccionarios intentan plantear todas las discusiones (finalmente, impidi茅ndolas, impidiendo que se den debates importantes y valiosos): sos K o sos anti-K. Carajo, no soy ni una ni la otra cosa: la discusi贸n nunca fue si soy o no soy tal cosa sino extender Derechos, reconocer la necesidad de replantear el modo en que se presenta nuestra historia, etc茅tera.

Y s铆, despu茅s de mucho leer, pienso que Mitre es el antipr贸cer por excelencia, un tremendo cagador que de ning煤n modo merece el lugar con el que lo endiosa el largo relato oficial de nuestra Academia de historia; y pienso que Roca era un ladr贸n, un corrupto desvergonzado como pocos hemos tenido (excepci贸n hecha por el brutal hijito que nos leg贸 y que lleg贸 a ocupar la vicepresidencia de la Naci贸n). S铆, pienso eso. 驴Est谩 mal? 驴No puede pensarse as铆 acerca de los muertos? 驴Eso me vuelve K o Ultra K? En una nota reciente, Jos茅 Pablo Feinmann lo explica del siguiente modo: 鈥淯no hab铆a llegado a pensar en una inevitable autocr铆tica de la 鈥渙posici贸n鈥 que llevara sus planteos a otras esferas que no fueran las del agravio, la denuncia sin fundamentos o la agobiante repetici贸n de las recetas neoliberales. Parte de esos planteos era que los agravios no eran de ellos sino de los otros. Que los crispados estaban enfrente. Que todo lo malo, lo antirrepublicano, lo turbio y lo antidemocr谩tico estaba enfrente. Todo enfrente, m谩s all谩, en la 鈥渙tra parte鈥 del espacio pol铆tico[21]鈥澛縈acartismo? No, que va. Clarito.

Punto y aparte.

Cinco – Libremercado

Cortito y al pie: lo que expresa el decreto que dispone disolver el Instituto Dorrego es, ni m谩s ni menos, que el ADN de la CEOcracia instalada por el amarillismo: brutal (ap贸crifa) libertad de Mercado.

Es el Dios Dinero que reina sin limitaciones de ning煤n tipo, que se ense帽orea y ladra y escupe y vocifera desde la cima de la monta帽a de sufrimiento que construye al servicio de unos cada vez m谩s pocos.

Es eso. Y son tan brutos, tan torpes, r煤sticos, zafios y radicalmente salvajes, que ni siquiera se molestan en ocultarlo ensayando una redacci贸n decente para los Considerandos del decretazo facistoide en cuesti贸n.

Y cuando uno ve el vide铆to de Avelluto explic谩ndose sobre sus 芦pol茅micos禄 tuits, entiende todo. Lo entiende claramente y sin hesitaciones.

Seis – Virginia Berra de Massey: un poco de humor no le viene mal a nadie

Johanna Maria Magdalena Ritschel se cas贸 con el ministro de propaganda de la Alemania Nazi, Joseph Goebbels. As铆, fue conocida como Magda Goebbels. Dicen que estaba rabiosa y perdidamente enamorada del F眉hrer, esto es, de Adolf Hitler. Tanto lo amaba que frente a la irreversible decisi贸n de Hitler de quitarse la vida, Magda Goebbels no tuvo mejor idea que hacer lo propio ella y, de paso, asesinar a sus seis hijos. Dicen tambi茅n que cuando una de las secretarias del F眉hrer (Traudl Junge) le pregunt贸 el porqu茅 de su decisi贸n Magda respondi贸: Es mejor que mis hijos mueran a que vivan en la verg眉enza y el oprobio. Nuestros hijos no tienen sitio en una Alemania como la que habr谩 despu茅s de la guerra.

Todo esto est谩 muy bien retratado en una pel铆cula: Der Untertang (La Ca铆da, dirigida por Oliver Hirschbiegel). Uno puede mirar esta excepcional pel铆cula siempre que no tenga ganas de leer.

Muchos libros habitan mi biblioteca; hay uno muy particular: un librito titulado Semblanzas Argentinas, Bosquejos Biogr谩ficos de Virginia Berra de Massey. Es un libro se supone que sobre historia argentina, para nivel聽聽聽聽聽聽 secundario. Es del a帽o 1928. Se terminaba el mandato presidencial del radical Marcelo T. (de Alvear, claro) y asum铆a su segundo mandato como presidente de la Naci贸n, un anciano Hip贸lito Yrigoyen (76 a帽os por entonces). La f贸rmula era Yrigoyen – Beir贸, pero el vicepresidente no lleg贸 a asumir porque falleci贸 pocos meses despu茅s de ser consagrada la f贸rmula por el Colegio Electoral, que en su reemplazo design贸 al gobernador de C贸rdoba, Enrique Mart铆nez. 1928: el tema de fondo es la nacionalizaci贸n del petr贸leo impulsada por el yrigoyenismo; el gobernador radical de Salta decreta la caducidad de las concesiones y permisos de cateo otorgados a compa帽铆as extranjeras por anteriores gobiernos provinciales. La compa帽铆a estadounidense Standard Oil demanda al gobierno salte帽o y el juicio pasa a la Corte Suprema de Justicia de la Naci贸n: la misma que dos a帽os despu茅s dar铆a aval judicial a la triste tradici贸n golpista c铆vico-militar que atraves贸, de manera nefasta, toda la historia de ese siglo.

1928: Gardel triunfaba en Par铆s y mientras tanto, nuestros lectores de historia de nivel secundario ten铆an el librito de Virginia Berra de Massey para aprender sobre don Bartolom茅 Mitre.

Este libro me acompa帽a desde mi m谩s remota infancia. Con textos como este me (de)form茅: crec铆 creyendo que era verdad ese enorme globo relleno con gases que es el relato de la Historia Oficial argentina. Imag铆nense mi cara cuando descubr铆 que do帽a Berro de Massey me hab铆a estafado. As铆 que, frente a tama帽o fraude, perm铆tanme dedicarle unas l铆neas a este asunto a modo de reparaci贸n hist贸rica.

En las p谩ginas 82 y siguientes de su librito Berro de Massey dice que la biograf铆a de Mitre no cabe en los estrechos l铆mites de un art铆culo; ser铆an necesarios gruesos vol煤menes para enumerar siquiera los hechos de trascendental importancia en que intervino desde la edad de 17 a帽os, en que las turbulencias pol铆ticas lo obligaron a pasar a Montevideo (鈥). Agrega que Mitre fue grande en los d铆as luctuosos de la guerra civil como en los d铆as memorables de la defensa nacional (鈥). Y batall贸 como bravo y combati贸 tiranos y destroz贸 cadenas 鈥攜 reivindic贸 derechos鈥 y afianz贸 libertades, impulsado siempre por el amor a la justicia.

Si todo esto no hubiera sido escrito en 1928 sino en 鈥攄igamos por caso鈥 2010, el o la autora de un texto como el citado deber铆a ser internado/a en alguna cl铆nica psiqui谩trica para enajenados y/o fundamentalistas variopintos. Dice Berra de Massey (le dice a los escolares que desean aprender historia argentina y que de hecho la han aprendido en estos t茅rminos all谩 lejos por la d茅cada del 20 y las que siguieron despu茅s tambi茅n) que el destino, siempre caprichoso, no quiso que [Bartolom茅 Mitre] fuera numen de Mayo, pero no pudo evitar que suya fuera la gloria de dar el 煤ltimo retoque a la organizaci贸n nacional, suprema aspiraci贸n de los patricios del a帽o 10鈥

Es un librito curioso este Semblanzas Argentinas. Prologado por ella misma, dice Berra que no cabe en nuestros prop贸sitos analizar en estas LECTURAS circunstancialmente las vidas de tan preclaros ejemplos de saber, rectitud, altura de ideales y visi贸n patri贸tica; no lo permitir铆a la brevedad con que nos ocupamos de ellos, ni cuadrar铆a tampoco hacerlo en un texto de lectura, escrito para ni帽os, convencidas como lo estamos de que, la edificaci贸n moral de ellos ganar谩 m谩s sin duda con la apreciaci贸n ecu谩nime, generosa y optimista, reflejada en biograf铆as sencillas y sin comentarios, como los de estas Semblanzas y no con el an谩lisis severo, hondo y frio, impropio trat谩ndose de un libro escolar. Sin comentarios.

Y si bien eso habr铆a bastado para mover al lector atento a risa, se solaza la autora con el dictamen de la Comisi贸n Did谩ctica que aconsej贸 la aprobaci贸n del libro Semblanzas鈥 ante el Honorable Concejo Nacional de Educaci贸n. Dice el dictamen en cuesti贸n: 鈥渓a obra mencionada contiene 52 art铆culos sobre pr贸ceres de la emancipaci贸n pol铆tica y de la organizaci贸n nacional, agregando que el m茅todo biogr谩fico adoptado por la autora en un estilo claro y frase concisa, distribuido espont谩neamente en art铆culos sobrios y la h谩bil manera que ha presidido la elecci贸n de los asuntos de cada cap铆tulo, hacen que este libro dentro de sus proporciones, resulte altamente educador鈥. Ya que estamos hablando de Mitre, veamos un ejemplo de prosa sobria, clara y concisa, altamente educativa: 鈥淓s ley constante de la humanidad oponerse con tenacidad a la acci贸n destructora del tiempo que todo lo quiere sepultar bajo una capa de fr铆a ceniza. Es aspiraci贸n universal del esp铆ritu humano, tener siempre cerca de s铆 a los seres que durante el breve lapso de tiempo que media entre la cuna y el sepulcro hicieron obras de var贸n. De ah铆 esa actividad del ingenio que se traduce en monumentos, en cuadros, en l谩pidas, en inscripciones, para tener la ilusi贸n de que su partida para la eternidad no ha sido m谩s que un sue帽o penoso de sus admiradores.

鈥滱l enunciar estos recuerdos, un sentimiento, mezcla de respeto, de j煤bilo, de entusiasmo embarga el esp铆ritu y se siente admiraci贸n ante la grandeza del ilustre entre los ilustres, cuyo nombre hoy pronuncia espont谩neo el pueblo argentino y los repiten las auras que acarician nuestra frente y las r谩fagas del pampero impetuoso; nombre que est谩 escrito con caracteres indelebles en los muros de la nueva Troya del Plata y proclaman gloriosos los campos del Paraguay y Pav贸n鈥.

La memoria de Mitre, descansa en paz.

Berra de Massey debe haber sentido por la figura de Mitre algo parecido a lo que sent铆a Magda Goebbels hacia el F眉hrer, porque cierra su semblanza diciendo: 鈥淢ilitar y gobernante, legislador y tribuno, escritor y publicista, Mitre seguir谩 recibiendo los homenajes de la posteridad, mientras la mole andina est茅 segura sobre sus bases鈥.

El berro es un yuyo amargo que se come en ensaladas. Por una letra Virginia Berra no fue berro; pero que amargo sabor deja el darse cuenta que con textos como el de Berra se levant贸 el monumental pante贸n de adulteraciones hist贸ricas que hasta hoy 鈥攁unque con menos fuerza tal vez鈥 padecemos en nuestros a帽os (de)formativos.

Siete – La historia 鈥渄ice鈥 lo que le hacen decir los que la cuentan (si no, para muestra basta el caso chileno).

Dejen de joder con eso de que revisionismo es politizar la historia y academia es contar la historia equilibrada y desinteresadamente. A otro idiota con ese cuento.

Refiri茅ndose al cuento de la Guerra de la Triple Alianza seg煤n la historiograf铆a liberal, Jos茅 Pablo Feinmann lo dice as铆: 鈥淪armiento llamaba al Paraguay 鈥榣a China de Am茅rica鈥. Y propon铆a que as铆 como Inglaterra hab铆a abierto a la cerrada China a ca帽onazos para integrarla a la 鈥榗ivilizaci贸n鈥, deb铆amos nosotros barrer con el Paraguay de L贸pez, ese dictador, para integrar al Paraguay a la 鈥榗ivilizaci贸n鈥 de Am茅rica Latina. As铆 se hizo. Hoy, en el siglo XXI, somos testigos de lo progresiva que fue la 鈥榗ivilizaci贸n鈥 que los porte帽os y los ingleses y los franceses trajeron al Plata. Y a todos los pa铆ses coloniales. Lejos de iniciarlos en la senda del 鈥楶rogreso鈥 los condenaron al atraso permanente. 驴Cu谩l fue el 鈥楶rogreso鈥 del colonialismo y del neocolonialismo? Buenos negocios para los pa铆ses metropolitanos, materias primas baratas y atraso y monocultivos para los pa铆ses 鈥榥uevos鈥. El tema de la 鈥榬az贸n t茅cnica鈥 (Heidegger) o la 鈥榬az贸n instrumental鈥 (Adorno y Horkheimer) deber谩 ser aplicado para una nueva lectura del siglo XIX en la Argentina y de su desarrollo posterior. Pero la canallada se cometi贸 contra el Paraguay. L贸pez hab铆a iniciado un desarrollo aut贸nomo. Con ingenieros extranjeros bajo control paraguayo. Ten铆a ya un pujante proyecto de modernizaci贸n. Era un peligro para Inglaterra. Y que nadie venga a decir que usamos a Inglaterra como el 鈥榗uco externo鈥 de los revisionistas. C谩llense la boca. Todos los pa铆ses que se formaron en el siglo XIX fueron formados por Inglaterra. Los que fueron destruidos tambi茅n. Hab铆a que destruir al Paraguay de L贸pez. Y ah铆 fueron tres pa铆ses. Y 鈥斆﹕e si鈥 fue el Vietman argentino. No la triste matanza de unos cuantos guerrilleros en el monte tucumano, que alguien anda llamando en un libro El Vietnam argentino. No: en Vietman peleaban dos ej茅rcitos y un pa铆s hab铆a invadido a otro. Eso no pas贸 en Tucum谩n. S贸lo se trat贸 de otro penoso desvar铆o del ERP que fue f谩cilmente aniquilado por esos obstinados cruzados de la muerte que fueron los generales Acdel Vilas y Domingo Bussi. Agarraban a los guerrilleros, los torturaban, los mataban, los ataban con alambres de p煤as y luego los dinamitaban. El Vietnam de Am茅rica latina sucedi贸 entre 1865 y 1870, durante la segunda parte de la d茅cada en que los norteamericanos (durante la primera) se enfrentaron en la Guerra Civil entre el Norte industrialista y el Sur algodonero, el Sur del monocultivo. Los tres pa铆ses aliados, pese a la poderosa defensa paraguaya, fueron ganando la guerra. Pero con terribles derrotas. La de Curupayt铆 (el 22 de septiembre de 1866) result贸 catastr贸fica para las fuerzas del general Mitre: perdi贸 entre nueve mil y diez mil hombres. Los paraguayos perdieron cincuenta. La guerra queda en manos de Brasil, que la llevar谩 hasta el final. El final es en Cerro-Cor谩, donde L贸pez es derrotado y asesinado. En esa batalla, como ya no quedaban en el pa铆s hombres aptos para luchar, las madres enviaron al frente a sus hijos de siete a帽os u ocho. Y les pintaron bigotes para que parecieran soldados. Para que creyeran que eran hombres. Los mataron a todos[22]鈥.

La historia 鈥渄ice鈥 lo que le hacen decir los que la cuentan, los que la escriben, los que nos indican c贸mo ense帽arla. Y siempre dice lo que conviene al relato de poder que sostiene al modelo imperante en un lugar y tiempo determinados. Hemos de decir algo m谩s sobre esto; dejaremos que lo diga Jos茅 Pablo Feinmann. Pero antes: el caso chileno.

Hace unos d铆as el lector atento de peri贸dicos se top贸 con esta noticia: 鈥淟os alumnos chilenos ya no aprender谩n que en su pa铆s hubo una dictadura entre 1973 y 1990, encabezada por Augusto Pinochet, sino un r茅gimen militar, luego de que el gobierno modificara los textos escolares de primero a sexto grado, confirm贸 ayer el ministro de Educaci贸n, Harald Beyer (鈥)鈥, quien al ser consultado explic贸 que 鈥渟e usa la (definici贸n) m谩s general, que es r茅gimen militar鈥. Se trata de una modificaci贸n para nada menor en el relato de la historia (tr谩gica historia) reciente de Chile. Sigamos con la noticia seg煤n fue publicada: 鈥淓l cambio fue propuesto por el Ejecutivo de Sebasti谩n Pi帽era y aprobado por el Consejo Nacional de Educaci贸n el 9 de diciembre, aunque reci茅n ayer trascendi贸 en medios locales. Es parte de una reforma de las bases curriculares de primero a sexto b谩sico en las 谩reas de Lenguaje y Comunicaci贸n, Matem谩ticas, Historia, Geograf铆a y Ciencias Sociales, y Ciencias Naturales. En Historia, mientras el texto anterior se帽alaba expresamente a la 鈥渄ictadura militar鈥 como uno de los per铆odos de la historia nacional, en el nuevo se reemplaza esa expresi贸n por 鈥渞茅gimen militar鈥[23]. Perfil (sat茅lite period铆stico de Clar铆n, portavoz de similar ideolog铆a) agrega, al ocuparse de la misma noticia, datos que resultan inquietantes: 鈥淟a derecha chilena, que regres贸 al poder tras 20 a帽os con el presidente Sebasti谩n Pi帽era, fue el sost茅n ideol贸gico de la dictadura de Augusto Pinochet, que se inici贸 el 11 de marzo de 1973 tras derrocar al gobierno del socialista Salvador Allende, se帽ala la agencia de noticias AFP. En tanto, de acuerdo a una encuesta del Centro de Estudios de la Realidad Contempor谩nea (CERC), un promedio de una de cada diez personas est谩 de acuerdo con que las muertes durante el r茅gimen militar fueron un mal necesario para impedir el comunismo. Esa opini贸n es mayoritaria entre quienes se declaran como votantes de Renovaci贸n Nacional y la Uni贸n Dem贸crata Independiente (UDI), los partidos de Gobierno. El sondeo de CERC revel贸 adem谩s que el 11 por ciento de los chilenos considera que Miguel Krassnoff, uno de los torturadores m谩s crueles de la dictadura, es inocente y no cometi贸 cr铆menes contra los derechos humanos[24]鈥. Inquietante y perturbador.

Intentemos explicar brevemente, entender de alguna manera los por qu茅 鈥攁caso鈥 de esta decisi贸n curricular de la derecha chilena. Nos sirve de ayuda una nota publicada en el diario La Naci贸n de Chile (http://www.lanacion.cl) el jueves 10 de diciembre de 2009. Dice el art铆culo period铆stico en cuesti贸n: Sebasti谩n Pi帽era fue uno de los m煤ltiples rostros que reafirmaron su compromiso con el dictador Augusto Pinochet, tras el 16 de octubre de 1998 cuando cay贸 detenido en Londres por una orden emitida por el juez espa帽ol Baltasar Garz贸n. El 28 de octubre de ese a帽o, el hoy abanderado de la Alianza fue uno de los principales oradores del acto organizado por RN y la UDI, y que convoc贸 a menos de 2 mil personas, en Alonso de C贸rdova con Manquehue. En su intervenci贸n, Pi帽era pronunci贸 un encendido discurso en apoyo a Pinochet, en donde rechaz贸 la encarcelaci贸n del ex dictador y fustig贸 duramente la jurisdicci贸n internacional en materia de violaciones de los derechos humanos.

En un gran escenario y con una bandera chilena de fondo, el empresario聽 cuestion贸 el procedimiento adoptado por Garz贸n y la polic铆a brit谩nica contra el ex dictador, porque 鈥渓as condiciones de salud del senador Pinochet son muy delicadas y todos las conocemos鈥. Asimismo, dijo que Pinochet y su familia 鈥渆st谩n viviendo tiempos dif铆ciles en Londres, en estos momentos, y por eso merecen toda nuestra solidaridad鈥.

Aline谩ndose con el discurso utilizado por todas las fuerzas de la derecha pol铆tica de ese entonces, Sebasti谩n Pi帽era dijo que la jurisdicci贸n internacional en materia de delitos de lesa humanidad 鈥渃onstituye un agravio y un atentado a nuestra soberan铆a鈥. Esto, pese a que Chile ha ratificado en los 煤ltimos a帽os la validez de dicha competencia legal, mediante la suscripci贸n de tratados internacionales.

Al mismo tiempo, el empresario advert铆a al juez de la Audiencia Nacional espa帽ola. 鈥淨ueremos decirle para que lo entienda bien. Chile ha sido, es y ser谩 siempre un pa铆s libre y soberano. Por un problema de principios, no podemos permitir que un juez espa帽ol o de Mozambique se arrogue una jurisdicci贸n que no le corresponde, y juzgar a personas por hechos ocurridos en nuestro pa铆s y que tienen el alto cargo de haber sido ex Presidente de la Rep煤blica[25].

Puede que este antecedente period铆stico explique la decisi贸n tomada por el gobierno de Chile. Puede que no. Vaya uno a saber. Si da todo lo mismo; si una palabra es igual a la otra; si una expresi贸n no modifica mucho a la otra; si contar la historia no es 鈥hacer la historia鈥: 驴por qu茅 cambiar dictadura por gobierno militar? Seg煤n el Diccionario de la Real Academia (隆qu茅 mejor fuente de informaci贸n neutral!) 鈥dictadura鈥 quiere decir (en lo que aqu铆 respecta) gobierno que, bajo condiciones excepcionales, prescinde de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jur铆dico para ejercer la autoridad en un pa铆s (acepci贸n 3); o bien gobierno que en un pa铆s impone su autoridad violando la legislaci贸n anteriormente vigente (acepci贸n 4). Es decir: la dictadura es una espec铆fica forma de gobierno; pero un gobierno militar no necesariamente es una dictadura. Es f谩cil advertir la diferencia. Es una diferencia de marketing si se quiere. Marketing perverso, porque don Augusto Pinochet no s贸lo fue un deplorable antiargentino cobarde responsable de muchas muertes argentinas en las Islas Malvinas, sino tambi茅n un genocida. Un viejo de mierda (esto ya sobre el final, cuando era viejo). Un mont铆culo de mierda. Y un dictador. Casi me olvido de eso: Pinochet fue un dictador, al frente de una dictadura c铆vico-militar, es decir, al frente de una forma de gobierno caracterizada por no respetar la ley o 鈥攎ejor a煤n鈥 por identificar la ley con la voluntad y los intereses del grupo dictatorial al mando. De nuevo: 驴si no fuera importante la diferencia, para qu茅 cambiar los textos escolares?

驴Siguen, despu茅s de todo esto, pensando que la lucha en el campo de batalla cultural es un dato menor de la realidad?

Ocho – La historia 鈥渄ice鈥 lo que le hacen decir los que la cuentan (隆Oh! 驴Y ahora qui茅n podr谩 ayudarnos? 隆Yo! 隆Plataforma 2012! No cont谩bamos con su astucia鈥)

Evidentemente si alguno de ustedes se sigue preguntando si las cuestiones hist贸ricas (mejor a煤n: si los relatos hist贸ricos y el desenmascaramiento de las historiograf铆as en danza; a esta altura si usted nos ha seguido desde el principio podemos exigirle esa distinci贸n conceptual) son actuales y revisten importancia, es que no ha entendido nada. Y si a esta altura no ha entendido, es que no ha querido entender. Es que no le interesa entender. Es que est谩 c贸modo. O quien sabe: acaso sea m谩s vivo que nosotros y no se preocupe por ninguna de estas cuestiones. Acaso sea m谩s vivo que nosotros y no se indigne cuando le quieren mentir, cuando le quieren colocar buzones.

En medio de la disputa cultural y cuando a煤n no se vislumbraba la posibilidad de que la mayor parte del electorado se tragara un producto como Maurizio Macr铆, existi贸 鈥淧lataforma 2012鈥.

El tema central es la disputa por el poder en el campo de batalla cultural, la disputa por el relato de poder. Una disputa que de manera bastante idiota se pretende reducir a los K. versus los Anti K. Los 鈥渁nti鈥 no parecen darse por enterados de lo mal que nos ha ido en este pa铆s con los 鈥渁nti鈥 que los precedieron, los 鈥渁nti-peronistas鈥, los 鈥渁nti-comunistas鈥. Pero en fin, el gorilaje es incorregible (como dir铆a don Jorge Luis Borges). La cosa es que nuestro tema central es la disputa por el poder en el campo de batalla cultural; y 鈥淧lataforma 2012鈥 es un movimiento lanzado por personajes de la cultura (artistas e intelectuales) desencantados del proyecto nacional y popular para pelear el relato K. Esta descripci贸n de 鈥淧lataforma 2012鈥, corresponde al diario Perfil, que publica la noticia en la secci贸n 鈥淧ol铆tica鈥[26].

Con la siguiente terminolog铆a lo explican: 鈥渓a Plataforma 2012 comenz贸 a cuestionar la hegemon铆a del relato intelectual filo-K鈥. 驴Filo K? Mierda, se帽ores de Perfil: 驴de pura casualidad han deslizado esa expresi贸n que con tanta facilidad puede asociarse a su forma m谩s conocida, esto es: filo nazi? A veces creo que piensan que somos pelotudos. Otra veces, en cambio, pienso que tal vez s铆, que tal vez seamos pelotudos.

鈥淧lataforma 2012鈥 ha venido a pelearle a 鈥淐arta Abierta el relato cultural e ideol贸gico鈥. El manifiesto con el que han salido a la calle es un chiste de tan candoroso que suena por momentos. Parece la enumeraci贸n de las conclusiones obtenidas por un grupo de amigos trasnochados que han pasado la noche alrededor de la mesa de un caf茅 鈥渞esolviendo鈥 los problemas de la Argentina. Puro esnobismo, completamente inservible. O casi. Dice 鈥攅ntre otras cosas鈥 el manifiesto de 鈥淧lataforma 2012鈥: 鈥淰emos crecer la lista de los asesinados. Muertes que en su repetici贸n no dejan de asombrarnos. Muertes que van cubriendo toda nuestra geograf铆a. Muertes que, lejos de ser inocentes, marcan un encarnizamiento represivo que no puede ser negado ni atribuido a lejanas decisiones para desresponsabilizar al gobierno central. Ahora descubrimos que desde 1994 somos un pa铆s federal, y que por lo tanto las muertes dependen de las polic铆as provinciales, o de los caciques locales. Curiosa apelaci贸n al federalismo, cuando es el gobierno nacional el que ejerce el centralismo unitario y decide de hecho los presupuestos provinciales, el que resuelve candidaturas, impone ministros y se abraza con los gobernadores casi al mismo tiempo de ocurridos los hechos (鈥) Muchas de las 煤ltimas muertes est谩n vinculadas a la carencia de tierra, y detr谩s de cada nombre hay una historia de vida que se remonta a la hist贸rica lucha de los pueblos originarios contra el despojo del que han sido objeto. El proceso de concentraci贸n de la propiedad de la tierra y la soja-dependencia de los 煤ltimos ocho a帽os son un correlato en el presente de aquel despojo, que el discurso oficial oculta (鈥). Quieren aparecer como actores de una gesta contra las 鈥渃orporaciones鈥, mientras grandes corporaciones como la Barrick Gold, Cerro Vanguardia, General Motors, las cerealeras, los bancos o las petroleras 鈥攜 el propio grupo Clar铆n, hoy se帽alado como la gran corporaci贸n enemiga鈥 han recibido enormes privilegios de este gobierno (鈥) Quieren tambi茅n aparecer como protagonistas de una hist贸rica transformaci贸n social, mientras la brecha de la desigualdad se profundiza鈥.

Si quienes elaboraron este documento son intelectuales, verdaderamente tenemos que pensar que de praxis nada, pero nada de nada. Otra opci贸n: lo escribieron durante un rapto de idiocia aguda. Otra opci贸n: no se puede explicar. No tiene caso intentar explicarse, intentar rebatir la arenga lastimera que hemos citado. Tiene un final para la carcajada; un remate de novela de la siesta para la se帽ora del barrio.

Pero antes. No s茅 por qu茅 se me vino a la cabeza algo que le铆 hace poco. Dice as铆: 鈥淣i remotamente este pa铆s que habitamos, al que dimos nuestros a帽os, en el que no hundirse en la desesperanza es un esfuerzo cotidiano por no abandonar a los desesperados, por pelear por algunas cosas que a煤n tienen sentido, o simplemente tratar de que la esencial impiedad del poder, del verdadero poder, sea menos brutal, tuvo un pol铆tico como Salvador Allende, no s贸lo atacado por Pinochet, por quienes finalmente lo derrocaron y diseminaron la muerte en Chile, sino tambi茅n por el MIR, por esa izquierda nefasta, funcional al r茅gimen, para la que todo es poco, para la que nada alcanza, en tanto para los reaccionarios, los matarifes, todo es excesivo, todo es demasiado. Enemigos por la escasez de las conquistas, enemigos otros por la sobreabundancia subversiva, terminan por coincidir. No s贸lo Pinochet liquid贸 a Allende. El MIR contribuy贸 a debilitarlo, a quitarle las bases neg谩ndole su apoyo. Pinochet, por fin, los mat贸 a todos. A los allendistas y a los del MIR. Triste historia. La izquierda deber铆a aprender de ella[27].

Juzguen ustedes mismos por qu茅 se me habr谩 venido este texto a la cabeza.

Si alg煤n malintencionado insin煤a que he cometido el disparate de llamar a Sarlo (o Caparr贸s o Demarco o alguno de los adherentes a la plataforma) izquierdista; si alg煤n malintencionado me imputa ese disparate, le contesto ya mismo: no sea pavote, d茅jese de joder. Esto no se lee as铆. No es ese el paralelo que hice; en efecto: no trac茅 ning煤n paralelo. Tampoco me interesa desprestigiar o prontuarizar a nadie. Pero no conviene en estos tiempos, si se pretende ser honesto, dejar de decir lo que se piensa.

No digo que ninguno de los que no piensan como yo sean 芦malos禄 o que est茅n 芦equivocados禄; s贸lo digo que trabajo activamente, apasionadamente si es necesario, siempre dentro de la ley, para que sus candidatos, sus ideas no ganen: y si ganan, para que concluidos los plazos de ley, se vayan. En el medio, si ganan, bueno, me atendr茅 a lo que ustedes decidan. Como nos hemos atenido todos los argentinos durante los 90, durante el menemato y el delarruazgo. Al fin y al cabo, no nos queda otra que dar la lucha en las urnas: las urnas deciden.

Aqu铆 no he tratado de izquierdista bobo a nadie; s贸lo he dicho que la candorosa proclama de 鈥淧lataforma 2012鈥 (que suena a reclamo de v铆ctimas de alg煤n r茅gimen orwelliano tipo 1984) me hizo pensar de inmediato en ese fragmento del libro de Feinmann. S铆, ya s茅: Feinmann es el fil贸sofo K. Otra pelotudez m谩s.

La noticia del lanzamiento de 鈥淧lataforma 2012鈥 para disputarle el relato a 鈥淐arta Abierta鈥 pone en evidencia la importante del tema alrededor del cual surge el decreto 1880/11 y por eso, para conectar nuestro tema de inter茅s con una serie de cuestiones cotidianas que tienen todo que ver con 茅l, es que hemos llamado la atenci贸n sobre 鈥淧lataforma 2012鈥.聽 Creo que la importancia de la cuesti贸n ya no puede ser puesta en duda.

En una nota publicada recientemente en Tribuna de Periodistas: Periodismo Independiente (www.periodicotribuna.com.ar) N茅stor Genta escribe lo siguiente: 鈥淟a creaci贸n del Instituto Nacional de Revisionismo Hist贸rico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego deja nuevamente al descubierto la falacia de una historia neutra y objetiva. Por eso, los historiadores y los que escriben sobre ella son parciales, subjetivos e ideol贸gicos. Por eso, tanta bulla. Por eso, tanta bronca. Por eso, las cr铆ticas de: Mirta Zaida Lobato, Hilda S谩bato, Juan Suriano, Luis Alberto Romero, Mar铆a S谩enz Quesada y Beatriz Sarlo, entre otros. Por eso, el diario mitrista y anti K La Naci贸n quiso saber por qu茅 historiadores de la talla de Tulio Halper铆n Donghi o Norberto Galasso no fueron convocados. 驴Desde cu谩ndo el diario mitrista valora a un antimitrista ac茅rrimo como Galasso? Por eso, el diario Libre y anti K titula Galasso le responde al revisionismo K. Por eso, el diario K Tiempo Argentino permite que Galasso explique por qu茅 no forma parte del nuevo instituto e inaugura el pr贸ximo viernes 16 de diciembre el Centro de Estudios Hist贸ricos, Pol铆ticos y Sociales Felipe Varela que adhiere a una l铆nea de interpretaci贸n hist贸rica que calificamos de federal-provinciana, latinoamericana o socialista nacional[28]鈥.

La gente de 鈥淧lataforma 2012鈥 a poco menos de un mes de su lanzamiento ya tiene su culebr贸n. Seg煤n dice Perfil, Guillermo Saccomano ya abandon贸 la plataforma y lo hizo con cr铆ticas a Beatriz Sarlo. Saccomano present贸 su renuncia con una carta dirigida a Beatriz Sarlo, titulada: Con vos no, Beatriz. Dice Perfil: 鈥淓l intelectual [Saccomano] reconoci贸 haber quedado indignado y estupefacto al leer en La Naci贸n que se adjudicaba la maternalidad de la misma (por el grupo) concedi茅ndose el rol de referente鈥. Saccomanno continua: 鈥淒e haber estado al tanto de que la err谩tica Sarlo quiere adquirir protagonismo medi谩tico arrog谩ndose esta Plataforma en el diario ide贸logo de los genocidios nacionales, sin duda muchos no habr铆amos participado de esta movida cuyos objetivos son antag贸nicos con el de esta escriba y vocera del poder. No lo digo yo. Que conste. Lo dice un 鈥淧lataforma 2012鈥. Perd贸n: un ex 鈥淧lataforma 2012鈥. Saccomano le da el remate perfecto: 鈥淎l mismo tiempo, sostuvo que la ensayista 鈥encarna la figura del autoritarismo y oportunismo intelectual鈥 y ratific贸: 鈥楨n consecuencia varios de los que adherimos a Plataforma estamos retirando nuestra firma. Segu铆 jugando solita, Beatriz[29]鈥欌

Nueve – El decreto 1880/11

El Decreto 1880/11. Justo ese n煤mero, 1880, con todo lo que significa.

Publicado el 21.11.11 en el Bolet铆n Oficial, en sus considerandos el Decreto dice que la finalidad del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO 鈥淢ANUEL DORREGO鈥 ser谩 estudiar, investigar y difundir la vida y la obra de personalidades y circunstancias destacadas de nuestra historia que no han recibido el reconocimiento adecuado en un 谩mbito institucional de car谩cter acad茅mico, acorde con las rigurosas exigencias del saber cient铆fico. Que se ha elegido la figura del Gobernador Manuel DORREGO como s铆mbolo de esta iniciativa por ser un pr贸cer caracterizado por su patriotismo, coraje y clarividencia que lo llevaron a destacarse como pocos en las luchas de nuestra Independencia. Abog贸 por la organizaci贸n federal de nuestra Patria y represent贸 los intereses de los sectores populares, como qued贸 demostrado durante su corta gesti贸n como Gobernador de Buenos Aires. Su tr谩gico final y las sangrientas consecuencias posteriores son un llamado a desterrar la intolerancia y la violencia de las pr谩cticas pol铆ticas. Por su parte, su impronta iberoamericana se reflej贸 en sus v铆nculos con Sim贸n Bol铆var, como as铆 tambi茅n, en sus esfuerzos para impedir la anexi贸n de la Banda Oriental del Uruguay al Brasil.

Que el INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO 鈥淢ANUEL DORREGO鈥 no se abocar谩 en exclusividad a la figura del m谩rtir de Navarro sino a la reivindicaci贸n de todas y todos aquellos que, como 茅l, defendieron el ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante de quienes han sido, desde el principio de nuestra historia, sus adversarios, y que, en pro de sus intereses han pretendido oscurecerlos y relegarlos de la memoria colectiva del pueblo argentino.

Que, asimismo, prestar谩 especial atenci贸n a la reivindicaci贸n de la participaci贸n femenina.

Que, por otro lado, reivindicar谩 la importancia protag贸nica de los sectores populares, devaluada por el criterio de que los hechos suced铆an s贸lo por decisi贸n de los 鈥済randes hombres鈥.

Luego brinda un cat谩logo 鈥攅jemplificativo鈥 de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano: Jos茅 de SAN MARTIN, Mart铆n G脺EMES, Jos茅 Gervasio ARTIGAS, Estanislao LOPEZ, Francisco RAMIREZ, Angel Vicente Chacho PE脩ALOZA, Felipe VARELA, Facundo QUIROGA, Juan Manuel de ROSAS, Juan Bautista BUSTOS, Hip贸lito YRIGOYEN, Juan Domingo PERON y Eva DUARTE de PERON, entre otros. A nivel iberoamericano se cuentan las figuras de Sim贸n BOLIVAR, Bernardo O鈥橦IGGINS, el mariscal Antonio Jos茅 de SUCRE, Miguel Gregorio Antonio Ignacio HIDALGO, Jos茅 MARTI, Manuel UGARTE, Jos茅 VASCONCELOS, Rufino BLANCO FOMBONA, Augusto SANDINO, Luis Alberto HERRERA y V铆ctor Ra煤l HAYA DE LA TORRE.

Y es claro el decreto en cuanto explicita que el Instituto estimular谩 y promocionar谩 la actividad de historiadores, ensayistas y pensadores abocados a la investigaci贸n y divulgaci贸n de la historia revisionista. Y acto seguido el art铆culo 8 de la parte resolutiva del decreto designa las autoridades del Instituto: su presidente es Mario Ernesto Pacho O鈥橠onnell.

Digamos algo sobre este c煤mulo de datos, de informaci贸n. Primero lo 煤ltimo: algo sobre el primer presidente del instituto de historia revisionista Dorrego: don Pacho O鈥橠onnell. Para buena parte de los entendidos combatientes del terreno donde se combate por el delineamiento del relato hist贸rico, don Pacho es admirador del principal historiador del campo antinacional (y numen secreto de quienes ahora atacan al Instituto Dorrego), el General Bartolom茅 Mitre[30]. En efecto, apenas estrenado en su nuevo cargo, el Dr. O鈥橠onnell consider贸, en el diario La Naci贸n, que la figura del General Bartolom茅 Mitre era 鈥渕aravillosa鈥, y posteriormente reiter贸 esa opini贸n por m煤ltiples medios de comunicaci贸n. Aprovech贸 la misma ocasi贸n para destacar como un rasgo positivo de la instituci贸n que presid铆a el hecho de que contuviera partidarios de las ideas de la Izquierda Nacional, pero solo si eran peronistas. Seguramente esto 煤ltimo explica que el decreto de su creaci贸n excluyera historiadores y divulgadores de la talla de, por no dar sino tres ejemplos, Le贸n Pomer, Roberto Ferrero y Norberto Galasso. Esta ausencia no puede suplantarse con invitaciones a incorporarse, posteriormente, como miembros de n煤mero[31]. Y el comunicado del partido de izquierda nacional remata, contundente: 鈥淟a filiaci贸n historiogr谩fica del Dr. O鈥橠onnell es particularmente incompatible con una de las obligaciones del Instituto que preside, el otorgamiento del premio 鈥楯orge Abelardo Ramos鈥. Toda la obra de Ramos est谩 plagada de invectiva y probanzas en contra de Bartolom茅 Mitre. De hecho, toda la obra historiogr谩fica y pol铆tica de Jorge Abelardo Ramos es un combate inclaudicable contra el mitrismo al que el Dr. O鈥橠onnell adscribe鈥. Y parece bastante acertada la conclusi贸n porque el 18.11.2010 O鈥橠onnell escribe en La Naci贸n (el guardaespaldas cultural de los Mitre): 鈥淪er revisionista no supone ser antimitrista. Bartolom茅 Mitre fue un argentino excepcional que dirigi贸 inmensos ej茅rcitos, tradujo La Divina Comedia, lleg贸 a presidente de la Rep煤blica. Y tambi茅n escribi贸 los fundamentos de nuestra historia al mismo tiempo que la protagonizaba. Tuvo la sensibilidad social de poner en superficie el hero铆smo inconcebible de los caudillos altoperuanos, pero no pudo mantener esa objetividad al ocuparse de los caudillos federales tard铆os, a quienes persegu铆a porque se hab铆an constituido en un serio obst谩culo para su proyecto de Organizaci贸n Nacional. La historiograf铆a que el revisionismo cuestiona se plasm贸 a帽os despu茅s, en parte basada sobre sus escritos, pero sobre todo al calor de una educaci贸n patri贸tica, cuyo objetivo fue hacer que las masas inmigrantes incorporasen lo nacional alimentadas por una versi贸n r铆gida, simplificada y conservadora de nuestra historia. Cuando se habla de historia oficial se debe hablar m谩s de Ricardo Levene que de Mitre[32]鈥.

Primero: ser revisionista no supone ser antimitrista.

Segundo: Bartolom茅 Mitre fue un argentino excepcional.

Primero: ser revisionista supone, necesariamente, ser antimitrista; afirmar lo contrario es una ingenuidad dif铆cil de creer: ser铆a necesaria una asepsia cuasi quir煤rgica de imposible existencia en el plano de la construcci贸n del relato hist贸rico. Se precisa de una justificaci贸n de muy ardua elaboraci贸n y dudosa credibilidad para decir algo as铆: es dar por tierra con lo que precisamente representa en nuestra historiograf铆a el revisionismo.

Revisionismo mitrista es un ox铆moron. Si no se es antimitrista se es mitrista: no hay t茅rminos medios en el campo de batalla cultural. Alguien dir谩: no es una batalla, no tiene por qu茅 serlo, basta de crispaci贸n. Pues no: chequeen qui茅nes son los que dicen eso, qui茅nes reclaman (lo que ellos llaman) equilibrio, asepsia hist贸rica y m茅todo cient铆fico: casualmente son los mitristas, los historiadores neoliberales. Y los pavos, como Rolando Hanglin. No es este un ataque a la figura de Pacho O鈥橠onnell: no confundirse, lo respetamos profundamente. Pero no podemos estar de acuerdo con los postulados que comentamos. El revisionismo es necesariamente antimitrista o no es revisionismo, es otra cosa.

Segundo: 鈥淏artolom茅 Mitre fue un hombre excepcional鈥 es una expresi贸n ambigua; tramposa, si me dejan decirlo as铆. Me explico mejor: Bartolom茅 Mitre fue un hombre excepcional en la misma medida en que Jorge Rafael Videla fue un hombre excepcional en nuestra historia. O Juan Domingo Per贸n (para que ning煤n mitrista se sienta ofendido por el paralelo con el bigotudo cursillista genocida), que tambi茅n fue un hombre excepcional. Excepcional significa (seg煤n el diccionario) 鈥que se aparta de lo ordinario鈥. Con lo cual podr铆amos decir sin temor a equivocarnos que el odont贸logo Barreda es un hombre excepcional. Creo que se entiende lo que quiero decir: lo digo porque la palabra 鈥excepcional鈥 tambi茅n tiene otras cargas que no surgen de la mera descripci贸n del significado de la palabra. Por ejemplo: cuando digo 鈥pero qu茅 tipo excepcional este Fulano鈥 pretendo indicar la excepcionalidad como algo positivo, como algo valioso. Decir de Bartolom茅 Mitre que fue un hombre excepcional es, lisa y llanamente, darle la raz贸n a los muchachos de la izquierda (los que durante 2015 llamaron, por intermedio de su intelectualidad m谩s encumbrada, a votar en blanco porque daba todo lo mismo) cuando dicen que O鈥橠onnell adhiere al mitrismo y que su (鈥) filiaci贸n historiogr谩fica (鈥) es particularmente incompatible con una de las obligaciones del Instituto que preside, el otorgamiento del premio 鈥淛orge Abelardo Ramos鈥.

Diez – Ep铆logo. Gran Mono

Claudio Chaves, profesor de Historia y licenciado en Gesti贸n Educativa. Director de Escuela Secundaria de Adultos. Autor de El Per贸n liberal, El retroprogresismo, Un liberalismo criollo de Per贸n a Menem y La gesti贸n escolar en tiempos de libertad. Adem谩s, es autor de las obras de teatro Cartas de amor a la Patria y Hombres de casaca negra. Columnista 鈥攖ambi茅n鈥 de Infobae, lo que Babas贸nicos llamar铆a un tipo 芦con una visi贸n muy particular禄 celebr贸 la disoluci贸n del Instituto Dorrego en estos t茅rminos: 鈥淓n una feliz decisi贸n, el ministro de Cultura de la Naci贸n, Pablo Avelluto, decidi贸 cerrar ese engendro ideol贸gico denominado Instituto Dorrego con el contundente argumento de que no corresponde al Estado tomar partido por una corriente historiogr谩fica. 隆Felicitaciones! 隆Bien hecho!鈥. Luego suelta una retah铆la de idioteces, a la altura de la categ贸rica expresi贸n condenatoria 芦contundente argumento禄 (la pobreza argumental del decreto de Avelluto y sus compinches de andanzas ya la hemos referido m谩s arriba). Entre las imbecilidades que expresa Ch谩vez, maliciosamente pretende identificar al revisionismo con el 芦revisionismo nacionalista de Derecha禄, una entre las varias posibilidades que presenta el abordaje revisionista. Se hace el tonto Ch谩vez (porque no podemos creer que desconozca esto) y afirma lo que afirma con ligereza.

No vamos a adjetivar a Ch谩vez, pero aqu铆 algunas de las cosas que escribe este profeta del amor y el cambio (y la historia neutra, s铆 claro):

芦El peronismo ha sido derrotado, afirman voces oficiosas. 驴Qu茅 peronismo? El populismo retrocede en todos los frentes, aseguran otros. 驴Qu茅 populismo? Lo que ha sido vencido es el kirchnerismo y el que retrocede en todos los frentes es su suced谩neo: el progresismo禄. (La tercera derrota).

芦Algo raro y at铆pico est谩 ocurriendo en estas elecciones, las que se celebrar谩n el 22 de noviembre. Lo inusual y peregrino, pues nunca pas贸 con el peronismo, es la gigantesca movilizaci贸n intelectual a favor del candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli. Declaraciones, solicitadas, manifiestos, ensayos escritos a las apuradas de ciudadanos 鈥渂ien pensantes鈥 nos alertan sobre los terribles males que acarrear铆a el triunfo de Macri para el pa铆s y el pueblo trabajador. Esta 鈥渋ntelligentzia鈥, al decir de Arturo Jauretche (intelectuales desconectados de las necesidades del pueblo), que se arroga la centralidad del saber, nos previene acerca del posible triunfo de la derecha. Rectores de universidades, actores, intelectuales destacados de las ciencias sociales y de las otras. Sindicatos docentes, agrupaciones de profesionales y de estudiantes universitarios, profesores secundarios, maestras, sic贸logos, politic贸logos, periodistas, bandas de rock o pop y una larga fila de pensadores 鈥渃omprometidos con la lucha popular鈥 emulan, sospecho que sin saberlo, la infinidad de manifiestos que sus antecesores 鈥渃ulturosos鈥 redactaron para impedir el triunfo de Domingo Per贸n en 1946.禄 (Intelectualidad y pol铆tica:驴el FpV con los libros y el PRO con las alpargatas?)

O esto otro por ejemplo:

芦A veces la historia se abre camino lentamente. Y otras veces avanza a pasos de gigante. Lo 煤nico cierto y firme es que la direcci贸n no muda: 隆para all谩 vamos! Puede alterarse, s铆, la velocidad de esta marcha, m谩s r谩pido o m谩s lento y eso depende de la voluntad de los pueblos. Aplicando la idea a la actualidad argentina, lo que est谩 claro es que marchamos al velatorio del kirchnerismo. Desconocemos la velocidad del cortejo. Si gana Mauricio Macri, se extingue en poco tiempo. Si gana Daniel Scioli, ser谩 a largo plazo. Pero la muerte es inexorable.

La desaparici贸n del kirchnerismo posibilitar谩 el surgimiento de un peronismo remixado. Peronismo que hoy se encuentra secuestrado por el Gobierno nacional, inerte y en estado de coma禄. (Los tiempos de la historia).

Desaparici贸n. Secuestro. 驴Entiende usted ahora por qu茅 era tan urgente avanzar sobre el Dorrego? 驴Entiende usted por qu茅 simb贸licamente es un mensaje claro y poderoso sobre lo que se cierne sobre nosotros?

驴Entendi贸 usted por qu茅 no es lo mismo, no da lo mismo el monopolio del relato hist贸rico en manos de la libertad del Mercado?

Si usted no lo entendi贸, usted debe ir urgente a inflar globos.

Sople. Sople. Y siga soplando.

O vaya y escuche a Ch谩vez, lea esa pocilga period铆stica llamada Infobae o siga mirando televisi贸n como un zombi: capaz hasta tiene suerte y lo engancha a este tal Ch谩vez (intelectual 鈥斅?鈥 duhaldista) y se desayuna con que 芦en el roquismo anidaba, tambi茅n, la moderna idea de educar para el trabajo禄 y que los argentinos 芦esperamos un nuevo Roca[33]禄.

Acaso el nuevo Roca, haya llegado.

Por eso: despu茅s, m谩s adelante, si quiere y si as铆 lo prefieren adaptamos nuestro lenguaje a la <<Academia>> y nos ponemos correctos y <<dialoguistas>>. Ahora no es el momento. La Historia nos exige otra moral.

 

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[1] Breve historia de los argentinos, F茅lix Luna, Booket, p.156

[2] Los Mitos Vol.2, Felipe Pigna, Booket, p. 294.

[3] http://www.lanacion.com.ar/1429933-la-batalla-cultural-ha-llegado-hasta-la-historia-argentina

[4] Hern谩n Brienza, http://periovista.com.ar/2011/11/en-defensa-del-instituto-de-revisionismo-historico/

[5] Ana L铆a Payro.

[6] Aun a riesgo de extendernos creemos importante una lectura completa y atenta de esta nota al pie. Se trata de una noticia publicada por La Naci贸n: 鈥淒ura cr铆tica de Biolcati al Gobierno en la inauguraci贸n de la Rural鈥. 鈥淓l campo argentino dej贸 de ser la mansa vaca lechera que se deja orde帽ar鈥, asegur贸 el presidente de la SRA; mencion贸 鈥渓a ineficiencia y las pol铆ticas equivocadas鈥 y asegur贸: 鈥淚ntentamos continuar el di谩logo, pero necesitamos cultivar la confianza鈥 (s谩bado 1掳 de agosto de 2009). Con duras cr铆ticas al Gobierno, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, inaugur贸 oficialmente la 123掳 edici贸n de la Exposici贸n de Ganader铆a, Agricultura e Industria Internacional, en el predio ferial de Palermo.

Biolcati empez贸 su discurso con una cita del Mart铆n Fierro: 鈥淥lvidar lo malo tambi茅n es tener memoria鈥. Record贸 la exposici贸n del a帽o pasado, cuando 鈥渟e escuchaban las voces de millones de argentinos que se sent铆an protagonistas del destino de la patria鈥.

鈥滾a patria nos da el ser, nos da una pauta para delinear el presente y dise帽ar el futuro. Pienso en Manuel Belgrano, Jos茅 San Mart铆n, Domingo Sarmiento; hombres que le dieron a la patria todo, sin pedirle nada. Hombres que fundaron esta naci贸n sin necesitar superpoderes, que murieron sin tener que presentar declaraciones juradas. Pienso en ellos y me averg眉enzo. Qu茅 profunda autocr铆tica debemos hacer los hombres y las instituciones鈥, sostuvo.

鈥淓l campo protesta, pero propone. Cuando el campo dice patria est谩 diciendo federalismo, pueblos que progresan, familias que mejoran su calidad de vida. Cuando el campo dice patria piensa en el magn铆fico granero del mundo. En la Argentina celebraremos el bicentenario importando carne, trigo y leche鈥, asegur贸.

El titular de la SRA destac贸 la unidad del sector rural y felicit贸 a Carlos Garetto, de Coninagro; Eduardo Buzzi, de Federaci贸n Agraria; y Mario Llamb铆as, de Confederaciones Rurales. 鈥淐uando hay un ideal superior, las diferencias se subordinan al inter茅s com煤n, que es nada menos que la grandeza de la patria鈥, sostuvo.

La 125. 鈥淐u谩ntas cosas pasaron este a帽o, desde aquella madrugada del 17 de julio en que el tablero del Senado dijo NO… Empezaba el tiempo de la acci贸n y la propuesta鈥, asegur贸.

Hizo hincapi茅 en lo que pas贸 durante el 煤ltimo a帽o. 鈥淔ue el despertar de una conciencia c铆vica y se descubri贸 que entre todos era posible transformar el pa铆s en una naci贸n representativa, republicana y aut茅nticamente federal鈥, sostuvo.

鈥淐u谩ntas cosas pasaron… una de las peores sequ铆as, la crisis, epidemias predecibles e impredecibles, y un predador insaciable, el Estado鈥, manifest贸.

Biolcati no ahorr贸 cr铆ticas al Gobierno. 鈥淯n predador insaciable, el Estado, que lejos de comenzar a dise帽ar una pol铆tica agropecuaria coherente, fue insensible ante el drama de muchos productores鈥, sostuvo.

鈥淓l campo fue protagonista de estas elecciones, participando con candidatos y propuestas. El 28 de junio la gente vot贸 por esas propuestas. 12 millones de argentinos dejaron un mensaje claro; y esto es hist贸rico鈥, areng贸.

鈥淓l campo est谩 cansado de ser la mansa vaca lechera que se deja orde帽ar para cubrir el costo de la ineficiencia y de las pol铆ticas equivocadas. Intentamos continuar el di谩logo, pero necesitamos cultivar la confianza鈥, critic贸. (http://www.lanacion.com.ar/1157443-dura-critica-de-biolcati-al-gobierno-en-la-inauguracion-de-la-rural)

Aqu茅l discurso fue el 煤ltimo de Biolcati al frente de la SRA, aunque no expresa a Biolcati per se sino la continuidad de una l铆nea de pensamiento que se ha mantenido inmodificable desde que los 芦hacendados porte帽os禄 (retomamos aqu铆 terminolog铆a com煤n, aunque la categorizaci贸n de esta inmensa minor铆a amerita mayor desagregado anal铆tico) se hicieron del control de los destinos del pa铆s por intermedio de su dictatorial personero, don Juan Manuel de Rosas (y al decir esto, en esta nota al pie, queda claro que el suscripto no comparte ni comparti贸 enteramente la visi贸n del Instituto Dorrego sobre 鈥攑or ejemplo鈥 El Restaurador de las Leyes). El documento es riqu铆simo en referencias a superestructurales culturales, por lo que vale reproducirlo 铆ntegro.

[7] Jorge Abelardo Ramos.

[8] El Gobierno Nacional dispuso, con la misma matriz autoritaria que cuando fue intervenido, dar fin al instituto 鈥渆n nombre del pluralismo鈥. Por V铆ctor Ramos (*) | 31/12/2015 | En nombre de 鈥渕ayor pluralidad鈥 el presidente Mauricio Macri dispuso cerrar el Instituto de Revisionismo Hist贸rico Manuel Dorrego. 鈥淟os prop贸sitos con que fue creado chocan con cualquier idea plural y democr谩tica de la historia鈥, dice el ministro de Cultura Pablo Avelluto. 鈥淟o cerramos en nombre del pluralismo porque es una mirada, no una mirada plural鈥, concluy贸.

En esas palabras descubrimos la semilla del autoritarismo y de la visi贸n 煤nica que dicen combatir. El Dorrego tiene la particularidad de darle voz a los pensadores excluidos por la historiograf铆a oficial. No es pluralista, ni pretende serlo. Tampoco es pluralista el Instituto Nacional Yrigoyeniano o el Rosas; tampoco lo es el museo Sarmiento, ni el Sanmartiniano, ni el Mitre, ni el Belgraniano. Los investigadores que trabajan en ellos tienen las miradas parciales o partidarias de sus inspiradores. 驴No se le ocurrir谩 a Mauricio Macri cerrar el Mitre o el Sarmiento que tambi茅n son una mirada?

El Instituto de Revisionismo Hist贸rico Manuel Dorrego viene a dar luz a de las visiones de nuestra historia que se manten铆a oculta. La mirada de los pensadores Arturo Jauretche, Jos茅 Mar铆a Rosa, Jorge Abelardo Ramos, Ra煤l Scalabrini Ortiz, Ferm铆n Ch谩vez, Juan Jos茅 Hern谩ndez Arregui, Jorge Eneas Spilimbergo, Alberto Methol Ferr茅, Manuel Ugarte, entre otros.

Los miembros del Dorrego nunca nos planteamos una mirada plural, de la misma manera que los investigadores del museo Mitre tampoco. Ser铆a soberbio pensar que el pensamiento de uno, es el de todos. El cierre del Instituto Dorrego en nombre del pluralismo es un disparate. Es como si se cerrara el Instituto que lleva el nombre de Hip贸lito Yrigoyen porque no es plural. La pluralidad del Estado se determina respetando todas las voces y miradas. 隆El pluralismo se encuentra en la diversidad de institutos!

En un momento cre铆 que volv铆a el di谩logo que anunciaba Pablo Avelluto. Pero por ahora en el ministerio de cultura asumieron con la misma metodolog铆a de La C谩mpora. No hay di谩logo. Lo 煤nico que se ha respetado en el Ministerio de Cultura de la Naci贸n es a los 鈥渃omisarios pol铆ticos鈥 anteriores, ahora al servicio del poder de turno. Los obsecuentes, siempre lo ser谩n.

Las crisis internas del Dorrego son muestra de su vitalidad. No es letra muerta como el mitrismo porte帽o en el que se inspiran algunos funcionarios de la actual gesti贸n. Nuevamente los 鈥渕alditos鈥 de la historia revisionista son prescriptos por el Estado. El Instituto de Revisionismo Hist贸rico Manuel Dorrego continuar谩 de todas formas, sin presupuesto, ni empleados. No se cierra por decreto el pensamiento. Seguiremos en otro local y con los investigadores que quieran seguir trabajando para la difusi贸n del pensamiento nacional, federal y latinoamericano.

Por mi parte me encontraba en uso de licencia a la presidencia del Instituto, al tiempo que 茅ste se encontraba intervenido por disposici贸n del ex Jefe de Gabinete An铆bal Fern谩ndez. Como vemos la idea de 鈥渋ntervenir鈥 o 鈥渃errar鈥 ideas es de la misma matriz autoritaria. Ahora sin presiones de este gobierno o del anterior, retomo la titularidad del Instituto Dorrego para dejar como siempre que fluyan las ideas nacionales que pretenden silenciarse. http://www.perfil.com/politica/Cierran-el-Instituto-Nacional-de-Revisionismo-Historico-Manuel-Dorrego-20151231-0038.html

[9]聽聽 Texto Completo Decreto 269/15: Bs. As., 29/12/2015 VISTO lo dispuesto por el Decreto N掳 1880 del 17 de noviembre de 2011 y la Resoluci贸n del MINISTERIO DE CULTURA N掳 327 del 12 de febrero de 2015 y su complementario, y CONSIDERANDO: Que, el accionar de las instituciones cient铆ficas y acad茅micas reconocidas por el Estado e incorporadas dentro de los sistemas nacionales de evaluaci贸n la producci贸n historiogr谩fica, debe realizarse en el marco de la m谩s absoluta pluralidad ideol贸gica. Que, a la par, no es funci贸n del Estado promover una visi贸n 煤nica de la historia ni reivindicar corriente historiogr谩fica alguna sino, por el contrario, generar las condiciones para el ejercicio libre e independiente de la investigaci贸n sobre el pasado. Que, asimismo, el Gobierno Nacional ha emprendido una labor sistem谩tica de reforma y modernizaci贸n del Sector P煤blico Nacional. Que en ese orden de ideas resulta procedente contemplar la disoluci贸n del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HIST脫RICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO MANUEL DORREGO, creado a trav茅s del Decreto N掳 1880 del 17 de noviembre de 2011, as铆 como disponer la correspondiente transferencia de la totalidad de los recursos a 茅l asignados, y el cese del se帽or interventor del mencionado ente, conforme lo dispuesto por la Resoluci贸n del MINISTERIO DE CULTURA N掳 327 del 12 de febrero de 2015 y su complementario. Que ha tomado la intervenci贸n que le compete la SECRETAR脥A LEGAL Y T脡CNICA de la PRESIDENCIA DE LA NACI脫N. Que la presente medida se dicta en funci贸n de las atribuciones conferidas por el Art铆culo 99, inciso 1) de la CONSTITUCION NACIONAL. Por ello, EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA DECRETA: Art铆culo 1. – Disu茅lvase el INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HIST脫RICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO MANUEL DORREGO. Art铆culo 2. – Transfi茅rase al MINISTERIO DE CULTURA los recursos humanos, materiales y financieros del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HIST脫RICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO MANUEL DORREGO. Art铆culo 3. – Disp贸nese el cese en sus funciones a partir de la publicaci贸n del presente Decreto, del se帽or Interventor del ente disuelto por el Art铆culo 1掳 de la presente medida. Art铆culo 4. – Comun铆quese, publ铆quese, d茅se a la DIRECCI脫N NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y arch铆vese. – MACRI. – Marcos Pe帽a. – Alejandro P. Avelluto.

[10] Una curiosidad: por una funci贸n y cargo mucho menos rimbombante, en nuestro pa铆s destrozaron a Ricardo Forster.

[11] Mar铆a S谩enz Quesada (historiadora radical, como F茅lix Luna.

[12] http://www.lanacion.com.ar/212260-maria-saenz-quesada

[13] http://edant.clarin.com/diario/1998/04/21/e-03901d.htm

[14] http://www.lanacion.com.ar/212260-maria-saenz-quesada

[15] Sobre la se帽ora bien, do帽a Marica S谩nchez, perm铆tasenos decir lo siguiente: 芦La posici贸n adoptada por los americanos de aqu茅lla 茅poca frente a Gran Breta帽a dista de ser uniforme. Los sectores populares manifiestan una contundente hostilidad y son ellos 鈥搄unto a los comerciantes liderados por 脕lzaga, en su condici贸n de monopolistas y tradicionalistas- los que frustran el intento colonialista. Pero otros sectores sociales no expresan tal repudio, sino que evidencian el germen de una mentalidad probrit谩nica que luego ir谩 consolid谩ndose a trav茅s de nuestra historia. As铆, por ejemplo, se evidencia un mentalidad colonial en una de las principales damas de la ciudad, Ana Mar铆a de Todos los Santos S谩nchez de Velazco y Trillo, luego de Thompson y finalmente de Mendeville 鈥擬ariquita, para la clase alta鈥, quien [refiri茅ndose a las invasiones inglesas] vierte estos juicios en sus memorias, al referirse a los ej茅rcitos en pugna: 鈥渘uestra gente del campo no es linda, es fuerte y robusta, pero negra. Las cabezas como un redondel, sucios; unos con chaqueta, otros sin ella; unos sombreritos chiquitos encima de un pa帽uelo, atada en la cabeza. Cada uno de un color, unos amarillos, otros punz贸; todos rotos, en caballos sucios, mal cuidados; todo lo m谩s miserable y feo. Las armas sucias, imposible dar ahora una idea de estas tropas [鈥 [En cambio], el regimiento [鈥 mandado por el Gral.Pack, las m谩s lindas tropas que se pod铆an ver, el uniforme m谩s po茅tico, botines de cintas punz贸 cruzadas, una parte de la pierna desnuda, una pollerita corta, gorras de una tercia de alto, toda formada de plumas negras y una cinta escocesa que formaba el cintillo; un chal escoc茅s como banda, sobre una casaquita corta punz贸. Este lindo uniforme, sobre la m谩s bella juventud, sobre caras de nieve, la limpieza de estas tropas admirables, 隆qu茅 contraste tan grande!鈥. Por supuesto, visto el enfrentamiento con ojos europeos, la conclusi贸n de Mariquita no puede ser otra que esta: 鈥淎l verlas [a las tropas criollas], dije a una persona de mi intimidad; si no se asustan los ingleses de ver esto, no hay esperanza鈥. El desprecio por su pueblo le ser谩 reconocido por la Historia Oficial que la rotula 鈥渄ama patricia鈥 y a煤n en esta 茅poca, la revista viva de Clar铆n, en un art铆culo de Elsa Ducaroff titulado 鈥淟a Pasi贸n de Mariquita鈥, la caracteriza por su 鈥渇ervor revolucionario鈥澛. (Historia de la Argentina, Tomo 1, p谩ginas 122/123, Norberto Galasso, editorial Colihue)

[16] http://www.lanacion.com.ar/1235733-maria-saenz-quesada-la-clase-politica-argentina-esta-en-franca-decadencia

[17] http://www.lanacion.com.ar/1235733-maria-saenz-quesada-la-clase-politica-argentina-esta-en-franca-decadencia

[18] http://www.lanacion.com.ar/1260090-en-1910-habia-optimismo-satisfaccion-y-mucha-autoestima

[19] http://www.lanacion.com.ar/1427023-polemico-instituto-de-revision-de-la-historia

[20] http://www.lanacion.com.ar/1214137-la-historia-ya-debe-ocuparse-de-los-anos-70

[21] http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-184316-2011-12-28.html

[22] Peronismo: filosof铆a pol铆tica de una persistencia argentina, Tomo 2, Jos茅 Pablo Feinmann, ed. Planeta, p.41/42, a帽o 2011.

[23] http://www.clarin.com/mundo/Pinera-elimino-historia-palabra-dictadura_0_622137856.html

[24] http://www.perfil.com/contenidos/2012/01/05/noticia_0015.html

[25] http://www.lanacion.cl/pinera-y-su-acalorado-apoyo-a-pinochet-en-1998/noticias/2009-12-10/141341.html

[26] http://www.perfil.com/contenidos/2012/01/05/noticia_0006.html

[27] Peronismo: filosof铆a pol铆tica de una persistencia argentina, Tomo 2, Jos茅 Pablo Feinmann, ed. Planeta, p.41/42, a帽o 2011

[28] http://www.periodicotribuna.com.ar/10258-desmenuzando-al-instituto-de-revisionismo-historico-que-impulsa-el-gobierno.html

[29] http://www.perfil.com/contenidos/2012/01/06/noticia_0010.html

[30] http://patriaypueblo-izquierdanacional.blogspot.com/2011/12/instituto-manuel-dorrego-patria-y.html

[31] http://patriaypueblo-izquierdanacional.blogspot.com/2011/12/instituto-manuel-dorrego-patria-y.html

[32] Una epopeya largamente ocultada, Pacho O鈥橠onnell / Para La Naci贸nhttp://www.lanacion.com.ar/1325770-una-epopeya-largamente-ocultada

[33] 聽聽La presidencia de Roca fue un punto de inflexi贸n en la historia del pa铆s. Culminaron setenta a帽os de enfrentamientos entre las provincias y Buenos Aires para dar inicio a un nuevo ciclo, donde la unidad nacional consolidada abri贸 un per铆odo de armon铆a y paz. Lleg贸 al poder luego de una cruenta lucha contra el exclusivismo porte帽o, pero en la presidencia fue un hombre de consensos. Su mensaje: 鈥渆n pol铆tica no se debe herir in煤tilmente a nadie, ni lanzar palabras irreparables, porque uno no sabe si el enemigo con quien hoy se combate ser谩 un amigo ma帽ana鈥, deber铆a iluminar la conducta de quien aspire a la presidencia en el 2015.

Exitoso estratega puso fin a uno de los problemas m谩s graves de aquellos a帽os: el mal贸n. La inseguridad azotaba al pa铆s pues los ataques ind铆genas sobre propiedades rurales y ciudades para alzarse con ganado y mujeres ten铆an en vilo a la sociedad. La Campa帽a acab贸 con el grave problema de ausencia del Estado en esas tierras ub茅rrimas y cort贸 de plano las ambiciones de Chile, con quien inmediatamente cerr贸 los primeros acuerdos fronterizos. Los ind铆genas que aceptaron la nueva situaci贸n ingresaron con cargo y sueldo al Ej茅rcito Nacional y sus hijos a las escuelas salesianas.

Hoy como ayer la seguridad vuelve a ser el problema m谩s grave; el nuevo Roca deber谩 acabar con la delincuencia mediante la acci贸n, el empleo y la escuela. Como presidente brill贸 por sus dotes de caudillo pol铆tico, jefe de la primera formaci贸n partidaria moderna: el Partido Autonomista Nacional, s铆ntesis de nuestra lucha al asumir la representaci贸n de las masas desheredadas del interior y de la 茅lite culta. Y esto es una buena clave para el futuro argentino: hallar un pol铆tico capaz de curar las heridas abiertas por el actual gobierno que irresponsablemente alent贸 y foment贸 viejos odios sociales.

En materia educativa, la ley 1420 fue un moj贸n de civilizaci贸n alcanzando una exitosa alfabetizaci贸n a los pocos a帽os.

En el roquismo anidaba, tambi茅n, la moderna idea de educar para el trabajo. Estas son algunas reflexiones mientras esperamos un nuevo Roca. http://www.clarin.com/opinion/Roca-modelo-estadista-necesitamos_0_1223277751.html