Sobre los propios desconciertos y los laberintos personales

Foto: Maurizio Ávalos

La narrativa de Matías (…) no alumbra un orden desde un desorden ni un cosmos desde un caos. Más bien, da cuenta del desorden y del caos, no en tono amargo ni plañidero, sino con la sencillez de quien no pretende erigirse en juez, fiscal o testigo, sino en simple observador y narrador de historias.

Luis Argañarás

Deja un comentario