En una Argentina post-pop donde la TV habla en lenguas muertas y los culos caen del cielo como dioses biomecánicos, una ex primera dama convertida en holograma sexual flota al centro del escándalo nacional.
En una Argentina post-pop donde la TV habla en lenguas muertas y los culos caen del cielo como dioses biomecánicos, una ex primera dama convertida en holograma sexual flota al centro del escándalo nacional.