La novia de Franki, 1935

Por Alberto Litter El monstruo de Frankenstein no gruñe, parece una motito de cincuenta cilindradas procurando arrancar. El efecto es fabuloso. La película comienza con una juntada en un castillo medieval de Suiza, en alguna zona montañosa de Ginebra, donde la estirada Mary Shelley, su maridito el romanticón Percy Bysshe Shelley y el infaltable Lord…