Cambiemos juntos el final de este cuento

Hace no mucho tiempo, en un monte no tan lejano, vivía una comunidad de duendes solidarios como el cielo, dicharacheros como el sol. Conducidos por una duenda tenaz y valiente, que bregaba porque las cosas del monte encuentren su justo equilibrio, había trabajo, prosperidad. No faltaba un plato de comida, los duendes no padecían hambre ni enfermedades. Vivían en armonía con las demás criaturas que habitaban aquel reino verde.